domingo, 21 de octubre de 2012

Antonio Guillén: Agradecer tanto bien recibido. Por Blanca Arregui

Guillén, Antonio: Agradecer tanto bien recibido. Ejercicios de san Ignacio. Frontera-Hegian, Vitoria, 2006. 82 páginas. Comentario realizado por Blanca Arregui.

El P. Antonio Guillén es, por este orden, buena persona, jesuita y valenciano. Teólogo y economista, actualmente es el Instructor de Tercera Probación ("segundo noviciado") de la Compañía de Jesús en España. Enamorado de los Ejercicios Espirituales de san Ignacio, y gran especialista en los mismos, si apuntara el número de veces que los ha dado a religiosos, sacerdotes y seglares, sería cientos… De él quisiera destacar su don para transmitir una imagen de Dios ancha, de un Dios liberador, siempre amor y perdón, comprensivo y compasivo, gratuidad desbordante. El libro que voy a comentar transmite esa imagen de Dios. De todo ello he disfrutado abundantemente porque tengo la fortuna de que sea gran amigo mío y de mi marido, además de nuestro acompañante espiritual desde que hicimos los Ejercicios en retiro de mes con él hace once años. Y es que es el tío Timo de mis hijos.

El libro que voy a comentar es un libro breve, lo han llamado Cuaderno de Reflexión y Comunicación realmente, en el que el autor da pautas para hacer unos Ejercicios Espirituales ignacianos de ocho días. Para los que no los conocéis, los Ejercicios Espirituales propuestos por san Ignacio de Loyola, en el siglo XVI, ofrecen un camino de oración y experiencia espiritual, fundamentado en la búsqueda de la voluntad de Dios Padre para nuestra vida. Camino que se recorre contemplando los misterios de la vida de Jesús y pidiendo conocerlo e interiorizarlo. Hacer Ejercicios es aprender a llenar nuestra existencia de sentido en Dios y abrirnos al Señor que desea dársenos, siendo tan actuales en el siglo XXI, como lo fueron en el pasado. San Ignacio esperaba, y esa era su experiencia, que la persona (ejercitante) que los hiciera diera gran fruto apostólico. En la presentación del libro el autor os explica, mucho mejor que yo, lo que son los Ejercicios Espirituales ignacianos.
En todo caso, hemos de decir que el lenguaje del libro de san Ignacio es un lenguaje antiguo que a veces resulta difícil para el hombre o mujer de hoy día. Por eso, el libro de Antonio Guillén, tan actual y tan ignaciano a la vez, es una joyita.


Por la mencionada amistad, tuve el privilegio de seguir de cerca la creación de este libro y puedo dar fe de la ilusión, de la dedicación, de la gran motivación con que el autor afrontó la tarea. Por eso sé que, tan importante como el contenido, es el título del libro: "Agradecer tanto bien recibido". Para el autor, no se puede entender la espiritualidad ignaciana si no es desde la óptica del agradecimiento a Dios que nos ha colmado de sus dones. Ese es el hilo conductor del libro: don de haber sido creados como criaturas amadas por su Creador; don de encarnación de un Dios que decide compartir con nosotros las alegrías y las penas, todas las experiencias más humanas; don de redención, de amor que no se debilita en los viernes santos de la vida, que acompaña el dolor y padece con nosotros; don de resurrección que nos enseña a gozar y a celebrar, a restaurarnos y a formar comunidad. Para el P. Guillén, Dios es el Regalador, en una expresión muy suya.

He de decir que este es un libro muy práctico. Podemos utilizarlo tanto para un retiro de algunos días, como de lectura y soporte para la oración diaria de una temporada. También podemos llevarlo cuando vayamos a hacer Ejercicios con otro ejercitador y utilizarlo como apoyo en los momentos en que estemos despistados o como lectura espiritual para esos días. Por supuesto, es posible utilizarlo para hacer los Ejercicios sin acompañante, pero yo no lo recomiendo, y creo que el autor tampoco, pues uno de los pilares de la experiencia de Ejercicios ignacianos es la figura de la persona que los da y acompaña el proceso.
En el centro de la imagen, Antonio Guillén
en la Casa de Ejercicios de Montealina (Madrid).
Es un libro sencillo, pero hondo, que va desgranando el proceso ignaciano de Ejercicios con profundidad y con metáforas elocuentes que nos lo actualizan. Cada uno de los seis capítulos corresponde con una de las etapas del proceso de Ejercicios (las famosas cuatro Semanas del texto original junto con los denominados Principio y Fundamento, así como la Contemplación para alcanzar Amor) y, al finalizar cada uno, en un recuadro, encontrarás varias propuestas de textos evangélicos y pautas para orar con ellos (16 en total). 

Al leerlo y, sobre todo si lo utilizas para orar, podrás sumergirte y superar muchos de los prejuicios que tenemos sobre la Iglesia o el cristianismo; descubrir nuevas maneras de afrontar el dolor o el problema del mal en el mundo; conocer mejor y personalmente a Jesucristo, su forma de actuar y de relacionarse con Dios Padre; curar heridas psicológicas y aprender a amar un poco más.

No sé si se ha vuelto a reeditar o si está agotado en las librerías, pero espero que podáis encontrarlo, leerlo y utilizarlo para comunicaros con Dios, como un amigo habla con otro, despertando y alimentando al orante que cada uno de nosotros encierra.

Al P. Antonio Guillén le pido, desde este blog, que se anime a escribir un segundo libro sobre los Ejercicios que pueda hacer tanto bien como el primero.

Una última nota: actualmente es difícil poder hacer Ejercicios con el P. Guillén, como no seas jesuita o sacerdote, porque su actual servicio de formador le ha hecho restringir el número de tandas de Ejercicios que puede atender, pero si alguna vez tenéis ocasión, por favor, no perdáis el privilegio de ser acompañados por él en Ejercicios.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...