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viernes, 3 de octubre de 2025

Eloy Moreno: Lo que encontré bajo el sofá. Por Jesús Ángel Rodríguez

Moreno, Eloy: Lo que encontré bajo el sofá. Ediciones B, Barcelona, 2013. 416 páginas. Comentario realizado por Jesús Ángel Rodríguez.

Pura poesía en movimiento

Mientras la vida de los personajes pasa, hay otros acontecimientos que pasan a personas con las que nos hemos cruzado, que son realmente importantes. No me estoy refiriendo a lo que en cine se llamaría “plano secuencia”, ni a un tú la llevas como hay veces que pasa en los relatos de Alice Munro. Me refiero a ahondar en la vida de esas personas con las que te cruzas. Te imaginas que le preguntaras a tu pescadero: ¿qué te preocupa ahora mismo? Pues una cosa así sucede en el libro. Al principio puede parecer extraño, porque junto con el hilo argumental va citando acontecimientos que suceden en el piso de al lado, dos calles más allá, a 300 kilómetros…

La protagonista principal, prefiero llamarla así para no llamar secundarios al resto de personajes, es Alicia. Una mujer que se traslada a Toledo con su hija para hacer una suplencia temporal en un instituto. Se alojan en la casa de una tía suya con la que no ha tenido mucho contacto anteriormente. La acción es contemporánea al momento en que se escribió, 2009-2011. Hay muchas referencias a la crisis económica que sufrimos tras el batacazo bancario mundial sucedido a partir de

lunes, 10 de marzo de 2025

Eloy Moreno. Cuando era divertido. Por Jesús Ángel Rodríguez

Moreno, Eloy: Cuando era divertido. Ediciones B, Barcelona, 2022. 304 páginas. Comentario realizado por Jesús Ángel Rodríguez.

¿Cuándo dejaste de montarte en un columpio?

La novela arranca con un columpio y dos personas columpiándose, que ha reproducido muy bien la portada del libro. Tengo una casa en el pueblo de mi madre y en ella hay un columpio. Mis hijos, ya jóvenes adultos, lo que más le gusta de esa casa es el columpio. Se pasan horas y horas columpiándose, unas veces hablando, otras en silencio. Es una sensación de que el tiempo se detiene y me da la impresión de que no tenemos tiempo de no hacer nada. Estamos tan atareados y vivimos tan acelerados que no podemos estar un rato montados en un columpio.

Esta novela habla de una pareja, los conocemos desde que son jóvenes. Me ha parecido muy bonito el recurso de retrotraerse en el tiempo en varios momentos. Los protagonistas se llaman Ale (Alex) y Ale (Alejandra) y esto es para que no sepamos quién es quién, lo cual se agradece mucho. Habla de cuando la pareja no recuerda la última vez que se besaron, de las barreras que ponemos inconscientemente en nuestra relación de pareja.

Verás que en la portada hay un aviso de que no es apto para todas las edades ni

viernes, 29 de noviembre de 2019

Jesús Sánchez Adalid: Y de repente, Teresa. Por Jesús Ángel Rodríguez

Sánchez Adalid, Jesús: Y de repente, Teresa. Ediciones B, Barcelona, 2014. 576 páginas. Comentario realizado por Jesús Ángel Rodríguez.

Aves de presa sobre los campos de Illescas

Este es el título del primer capítulo del libro. Muy hábilmente el autor decidió que su novela estuviera centrada en los problemas con la Inquisición que tuvo santa Teresa de Jesús. Es su faceta menos conocida, y resulta incomprensible al lector del siglo XXI que una santa nombrada “Doctora de la Iglesia” fuera puesta en entredicho por el Santo Oficio. Y es que no eran buenos tiempos para innovaciones. Reinaba Felipe II, que fue un gran impulsor de la “defensa de la verdadera fe” en contra de protestantes, judíos y musulmanes. Es cierto que se dieron algunos episodios de “alumbradismos”, gente sin escrúpulos que, sirviéndose de la buena fe y de la escasa cultura de la época, se aprovechaba de la gente con falsos milagros. Es una época de grandes supersticiones, incluidos reyes y príncipes, cuanto más el pueblo llano era pasto de estos maleantes. 

A mediados del siglo XVI, que una monja se pusiera manos a la obra a reformar el Carmelo, volviendo a las esencias y a la pobreza, y que hablara de meditación y de contemplación se hacía muy cuesta arriba a estos defensores de la fe. Esos mismos “defensores” que habían encerrado a fray Luis de León por traducir el Cantar de los Cantares a lengua romance y al arzobispo de Toledo, Bartolomé de Carranza, al acusarlo de hereje. Una Inquisición que puso entre su catálogo de libros prohibidos obras de fray Luis de Granada, san Juan de Ávila (también doctor de la Iglesia) o san Francisco de Borja.

sábado, 15 de octubre de 2016

Clélie Avit: Sé que estás aquí. Por Jesús Ángel Rodríguez

Avit, Clélie: Sé que estás aquí. Ediciones B, Barcelona, 2016. 232 páginas. Traducción de Rosa Alapont. Comentario realizado por Jesús Ángel Rodríguez.

Te amo porque me gusta la persona que soy cuando estoy contigo.

Clélie Avit nos propone una novela que puede parecer surrealista por dos preguntas que te surgen cuando la lees. ¿Puedes enamorarte de una persona que está en coma? ¿Puede enamorarse una persona que está en coma? 

Elsa lleva en coma 20 semanas por un accidente de alpinismo cuando, por error, entra Thibout en su habitación. Desde ese momento nada va a ser igual. Va a aparecer un grupo de personajes secundarios: la señora de la limpieza, el médico residente que la tiene en seguimiento, el hermano y la madre de Thibout, los padres de Elsa, los amigos de cordada de Elsa, los padres de la ahijada de Thibout. Todos son importantes, todos tienen algo que aportar a la historia. 

La autora no va a ponerte su parecer a las preguntas que yo te hacía antes, te va a hacer reflexionar sobre el motivo por el cual nos enamoramos de una persona o nos hacemos amigos de otros. Como un puzle, hay muchas piezas, pero sólo una encaja con otra en ese lado. Si lo que quieres es una novela de evasión, también te va a resultar muy amena su lectura y te llevará a reírte en algún momento y tal vez a echar una lágrima. También te va a hacer pensar en la cantidad de información que, de nosotros mismos, damos indirectamente en cada momento (no me extraña que hoy muchas empresas estén dedicando muchos recursos a analizar los datos que damos al navegar por Internet –big data-).

En cuanto a la traducción, me ha llamado la atención el título original. Yo lo habría traducido como “Yo sigo ahí”, siendo Elsa la protagonista; mientras que la traducción al español da a entender que los protagonistas son los que se acercan a la cama del hospital. 

Clélie Avit (Saint Etienne, 1986) creció en Auvernia, estudió en Lyon, donde se graduó como profesora de física y química. También es profesora de danza. Con esta su primera novela ganó en 2015 el premio Nuevo Talento de la Fundación Bouyges Telecom, la cual ha sido traducida a 20 idiomas. Tiene una segunda novela que no he visto que esté traducida al español: Les Messagers des vents.

martes, 30 de julio de 2013

Luis García Jambrina: En tierra de lobos. Por Javier Sánchez Villegas

García Jambrina, Luis: En tierra de lobos. Ediciones B, Barcelona, 2013. 206 páginas. Comentario realizado por Javier Sánchez Villegas.

Pues eso, que la vida te da sorpresas. Y, en ocasiones, de las buenas. En literatura, yo suelo ser bastante fiel a los autores que me gustan. Procuro seguir todas las obras que publican, y así me encuentro a mí mismo husmeando en librerías a la caza y captura de algún título nuevo de alguno de mis autores preferidos. Sigo y sigo, hasta que alguna de sus obras me decepciona (suelo conceder hasta un máximo de dos) y busco por otra parte a otro autor. Reconozco que esto me ha sucedido, por ejemplo, con Luis Sepúlveda. Su obra Un viejo que leía novelas de amor me cautivó. Seguí leyendo sus novelas hasta que se hizo demasiado comercial y sus temas me empezaron a sonar a libro sobre pedido. Lo dejé. Algo parecido me ha pasado con Guillaume Musso o con Marc Lévy. Ahora incluso me cuesta contar el argumento de algunas de sus obras, pues tiendo a mezclarlas de parecidas que son. Siguen el mismo esquema siempre. No obstante, hay varios autores que todavía se merecen todos mis respetos. Me refiero al siempre genial (sé que esto es discutible) Arturo Pérez-Reverte. No me canso de leer sus novelas. Me entusiasman. Y otro tanto de lo mismo me sucede con Luis García Jambrina, el autor de la novela que os quiero presentar hoy. Sé que lo lógico sería que os hablara de su primera novela, o incluso de su segunda (que se merecen un comentario aparte), pero voy a presentaros a este autor a partir de su tercera