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martes, 6 de abril de 2021

Carlos Blanco: Canto a lo desconocido. Por Víctor Herrero de Miguel

Blanco, Carlos: Canto a lo desconocido. Ars Poetica, Oviedo, 2017. 100 páginas. Comentario realizado por Víctor Herrero de Miguel (Escuela Superior de Estudios Franciscanos, Madrid).

Leer poesía un sábado por la mañana –una mañana de primavera que parece recién dibujada por un ángel– predispone a la mirada para captar todo el bien que ofrece el mundo. Si el poemario, además, es la obra de alguien bueno, que acoge la bondad, la reparte y la celebra, los ojos que leen se sienten como una copa que una mano generosa ha llenado de buen vino. La de Carlos Blanco (Madrid, 1986) es una mano que, tras haber acariciado muchas ramas del saber –la filosofía, la historia, la egiptología, la química o la teología–, se posa ahora en la poesía demostrando que también ella es una forma del conocimiento. Lo cierto es que es algo que durante muchos siglos habíamos sabido y que, tristemente, hemos olvidado: que los poetas –nombrándola– nos explican la realidad.

Canto a lo desconocido consta de veintiséis poemas en los que la palabra se adentra en el misterio. En el primero de ellos –un extenso himno a la sucesión de la claridad y de las sombras y a sus respectivos poderes– leemos: 

¡Qué dulce el sentimiento que vincula 
lo que parecía contradictorio!
¿No es divino ansiar

miércoles, 8 de agosto de 2018

Michael J. Murray y Michael Rea: Introducción a la filosofía de la religión. Por Carlos Blanco Pérez

Murray, Michael J. y Rea, Michael: Introducción a la filosofía de la religión. Herder, Barcelona, 2017. 432 páginas. Traducción de M. Tabuyo y A. López. Comentario de Carlos Blanco Pérez (Departamento de Filosofía, Universidad Pontificia Comillas, Madrid).


En el ámbito continental, la filosofía de la religión suele concebirse como el intento de desentrañar la forma y el contenido de la religión más allá de las religiones. Para ello, se estudia no solo el desarrollo histórico de las grandes tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad, sino las constantes que cabe identificar más allá de la prácticamente inabordable heterogeneidad cultural existente. Desde el siglo XVIII —en especial gracias al decisivo impulso que recibió del pensamiento kantiano—, la filosofía de la religión se ha afanado en identificar las categorías metafísicas, epistemológicas y éticas fundamentales que articulan las principales tradiciones religiosas del mundo. El cansancio ante la teología natural, es decir, ante la tentativa de deducir los atributos entitativos y operativos de Dios desde la razón pura, incentivó de manera significativa el desarrollo de una reflexión filosófica sobre la esencia y las manifestaciones de la religión, que se abstuviese de pronunciarse sobre la verdad de sus enunciados metafísicos básicos, como la existencia de Dios y la relación entre un hipotético ser supremo y la humanidad. 

El libro que tenemos ante nosotros se sitúa en una corriente filosófica distinta a la que acabamos de describir. En la tradición anglosajona, la filosofía de la religión se contempla muchas veces como una continuación de las especulaciones metafísicas clásicas en torno a la existencia de Dios, la naturaleza del ser divino y cómo se relaciona con el hombre. La Introducción a la filosofía de la religión de Murray y Rea constituye un ejemplo perfecto de esta tendencia. No se trata de un libro que busque discernir las categorías comunes a tradiciones religiosas tan dispares como la hindú o la cristiana, sino que desde el primer momento deja clara su voluntad de justificar racionalmente los dogmas definitorios del cristianismo. Puede entonces interpretarse como una apologética de las religiones monoteístas y, más aún, del cristianismo, pues además de examinar cuestiones clásicas de la teología natural, como los argumentos a favor y en contra del teísmo (esto es, de la idea de un Dios personal) o el análisis metafísico de atributos divinos como la eternidad, la omnisciencia y la providencia, discute objeciones inveteradas a la visión teísta, como el problema del mal y el argumento de la ocultación de Dios. No obstante, el libro no esconde su compromiso incondicional con la teología cristiana. De hecho, consagra todo un capítulo al dogma de la Trinidad.

jueves, 9 de febrero de 2017

Roy A. Rappaport: Ritual y religión en la formación de la humanidad. Por Carlos Blanco Pérez

Rappaport, Roy A.: Ritual y religión en la formación de la humanidad. Akal, Madrid, 2016. 560 páginas. Comentario realizado por Carlos Blanco Pérez (Profesor de Filosofía, Universidad Pontificia Comillas, Madrid).

Dentro de las antropologías ecológicas, el estadounidense Roy Abraham Rappaport (1926-1997) ocupa un lugar destacado. Esta tendencia se caracteriza por conceder una importancia decisiva al medio ambiente y a la capacidad humana de adaptación al entorno a la hora de explicar el desarrollo de una cultura. Su libro Cerdos para los antepasados: el ritual en la ecología de un pueblo de Nueva Guinea (1968), en el que examinaba prolijamente el sacrificio de cerdos entre los tsembaga como sistema de intercambio para saldar deudas contraídas con la esfera sobrenatural, puso de relieve la fecundidad de esta perspectiva para la antropología cultural.

La obra que tenemos ante nosotros representa una de las mayores aportaciones recientes a la antropología de las religiones. Publicada póstumamente por Cambridge University Press; en ella, Rappaport, fiel a su enfoque más definitorio, propone analizar el papel de la religión en la forja de lazos adaptativamente provechosos entre el hombre y la naturaleza. La religión emerge así no como un subproducto de la evolución de la psique humana, sino como un elemento constitutivo de la propia naturaleza del Homo sapiens.

Asombra la notable erudición filosófica y teológica que exhibe Rappaport, amén de su constante voluntad de mostrar conexiones entre su metodología y las reflexiones de egregios pensadores como William James, Rudolf Otto y Émile Durkheim, con quienes entabla un interesante y aleccionador diálogo.