miércoles, 15 de agosto de 2018

Jorge Riechmann: ¿Vivir como buenos huérfanos? Por Jaime Tatay Nieto

Riechmann, Jorge: ¿Vivir como buenos huérfanos? Ensayos sobre el sentido de la vida en el Siglo de la Gran Prueba. Libros de la Catarata, Madrid, 2017. 287 páginas. Comentario realizado por Jaime Tatay Nieto.

El último libro de Riechmann retoma muchas de las cuestiones que han ocupado durante los últimos años al filósofo y poeta madrileño. Diseñada como la tercera entrega de su trilogía de la autocontención: continuación de El socialismo solo puede llegar en bicicleta (2012) y Autoconstrucción (2015). Esta colección de reflexiones breves está sazonada con fragmentos de poemas y con múltiples referencias que abren al lector a una bibliografía inabarcable. Su principal novedad es el esfuerzo por entablar un diálogo sincero con las espiritualidades contemporáneas desde una posición laica y ecosocialista. Así se rescatan elementos valiosos de las grandes tradiciones religiosas y filosóficas de la humanidad que habían sido descartados de un modo un tanto precipitado por la Modernidad. 

Si bien el desarrollo del argumento principal del ensayo resulta sinuoso, fragmentario y excesivamente saturado de citas, al inicio del libro se tratan de esbozar los contornos del proyecto con la mayor claridad posible: «Deberíamos primero evitar los autoengaños asociados con esa religión civil del crecimiento y el consumismo, a la vez que resistir la tentación de autodeificarnos —tratar de convertirnos en dioses—, y en vez de eso emprender el arduo camino de autoconstruirnos para vivir como buenos huérfanos» (pp. 13-14). Dicho de otro modo, Riechmann afirma que, tras la muerte de Dios, tras el fracaso de las grandes ideologías y tras constatar la hybris de un proyecto ilustrado que se ha dado de bruces contra los límites biofísicos del planeta, no podemos ya recurrir a una razón mítica (pre-moderna) ni prometeica (moderna), pero tampoco resignarnos ante el nihilismo (postmoderno) ni huir hacia delante recurriendo a las utopías más trasnochadas del transhumanismo o de la geo-ingeniería. La única alternativa, a su juicio, es parar, hacer marcha atrás y reconocer las deficiencias estructurales del ser humano para rescatar una razón humilde, relacional y ecológica, una razón capaz de tomar conciencia de los límites personales, colectivos y planetarios.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Michael J. Murray y Michael Rea: Introducción a la filosofía de la religión. Por Carlos Blanco Pérez

Murray, Michael J. y Rea, Michael: Introducción a la filosofía de la religión. Herder, Barcelona, 2017. 432 páginas. Traducción de M. Tabuyo y A. López. Comentario de Carlos Blanco Pérez (Departamento de Filosofía, Universidad Pontificia Comillas, Madrid).


En el ámbito continental, la filosofía de la religión suele concebirse como el intento de desentrañar la forma y el contenido de la religión más allá de las religiones. Para ello, se estudia no solo el desarrollo histórico de las grandes tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad, sino las constantes que cabe identificar más allá de la prácticamente inabordable heterogeneidad cultural existente. Desde el siglo XVIII —en especial gracias al decisivo impulso que recibió del pensamiento kantiano—, la filosofía de la religión se ha afanado en identificar las categorías metafísicas, epistemológicas y éticas fundamentales que articulan las principales tradiciones religiosas del mundo. El cansancio ante la teología natural, es decir, ante la tentativa de deducir los atributos entitativos y operativos de Dios desde la razón pura, incentivó de manera significativa el desarrollo de una reflexión filosófica sobre la esencia y las manifestaciones de la religión, que se abstuviese de pronunciarse sobre la verdad de sus enunciados metafísicos básicos, como la existencia de Dios y la relación entre un hipotético ser supremo y la humanidad. 

El libro que tenemos ante nosotros se sitúa en una corriente filosófica distinta a la que acabamos de describir. En la tradición anglosajona, la filosofía de la religión se contempla muchas veces como una continuación de las especulaciones metafísicas clásicas en torno a la existencia de Dios, la naturaleza del ser divino y cómo se relaciona con el hombre. La Introducción a la filosofía de la religión de Murray y Rea constituye un ejemplo perfecto de esta tendencia. No se trata de un libro que busque discernir las categorías comunes a tradiciones religiosas tan dispares como la hindú o la cristiana, sino que desde el primer momento deja clara su voluntad de justificar racionalmente los dogmas definitorios del cristianismo. Puede entonces interpretarse como una apologética de las religiones monoteístas y, más aún, del cristianismo, pues además de examinar cuestiones clásicas de la teología natural, como los argumentos a favor y en contra del teísmo (esto es, de la idea de un Dios personal) o el análisis metafísico de atributos divinos como la eternidad, la omnisciencia y la providencia, discute objeciones inveteradas a la visión teísta, como el problema del mal y el argumento de la ocultación de Dios. No obstante, el libro no esconde su compromiso incondicional con la teología cristiana. De hecho, consagra todo un capítulo al dogma de la Trinidad.

Es de agradecer el esfuerzo argumentativo y el rigor conceptual de los autores para ofrecer justificaciones racionales de las creencias cristianas, sin refugiarse en ambigüedades lingüísticas y en expresiones de cariz místico o poético, como tantas veces ocurre con muchos libros similares. También es loable la claridad expositiva y la honestidad con que examinan los argumentos contra el teísmo y, en general, contra elementos nucleares de la visión cristiana.

Sin embargo, las objeciones que pueden plantearse a este trabajo no son desdeñables. Pues, en efecto, semejante despliegue argumentativo no hace sino regresar a los argumentos clásicos (el ontológico, el cosmológico…), sin que se aprecie realmente alguna innovación conceptual relevante, máxime a la luz de los conocimientos científicos actuales. Invocar de nuevo argumentos como el que proclama que «todo ser es dependiente o necesario» (p. 219), que es tautológico, porque define al universo como dependiente o necesario (y, en términos estrictos, solo sabemos que existan proposiciones necesarias, pero no objetos necesarios —al menos debería probarse, y no darse por supuesto—), o dar por hecho que “el universo empezó a existir” (algo que sencillamente no sabemos; la teoría del Big Bang no se pronuncia sobre el comienzo del universo en el tiempo: simplemente nos dice que el universo conocido procede de una explosión primordial), sin analizar, por ejemplo, la importante corrección al argumento de la imposibilidad de un regreso infinito en la cadena de las causas que dimana de los descubrimientos matemáticos de Cantor (que prueban la existencia de conjuntos infinitos numerables, lo que contradice a Aristóteles y a santo Tomás de Aquino), no parece que agregue mucho a las discusiones tradicionales.

Además, el lector puede llegar a pensar que los autores cometen en ocasiones una falacia argumentativa. Según ellos, la razón humana, con independencia de su adscripción a un credo religioso, puede dirimir –o al menos esclarecer notablemente– cuestiones como la existencia de Dios y la naturaleza de sus atributos. Sin embargo, los autores apelan con frecuencia a argumentos históricos, extraídos de la Biblia, sobre todo cuando estudian dogmas como el de la Trinidad. Esta mezcla de argumentos racionales (universales) e históricos (contingentes) no solo no es fácil de defender en un libro de pretensiones metafísicas más que teológicas, sino que, si quisiera ser consistente, debería asumir las plenas consecuencias de semejante enfoque. No es coherente invocar argumentos bíblicos sin examinar cómo la crítica histórica encuadra muchos de los versículos en los que se inspiran. Por ejemplo, intentar justificar bíblicamente el dogma de la Trinidad, cuando está más que demostrado que ningún versículo (salvo el famoso Comma Ioanneum, que es una interpolación posterior) profesa una fe nítida en la unión de las tres personas en una misma naturaleza, parece ignorar todas las investigaciones históricocríticas que tanta luz han arrojado. El libro, en definitiva, versa sobre teología natural más que sobre filosofía de la religión, dado que se centra unilateralmente en una tradición religiosa (la monoteísta y, dentro de ella, la cristiana). Es, en cualquier caso, de agradable lectura y contribuye a sintetizar de manera clara y efectiva muchas cuestiones metafísicas fundamentales.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Arantzazu Martínez-Odría e Isabel Gómez Villalba: Aprendizaje-Servicio. Por José Fernando Juan Santos

Martínez-Odría, Arantzazu y Gómez Villalba, Isabel (coord.): Aprendizaje-Servicio. Educar para el encuentro. Khaf, Madrid, 2017. 267 páginas. Comentario realizado por José Fernando Juan Santos.

Las nuevas metodologías tienen, a pesar de las críticas que se hacen de ellas, mucha novedad. Aportan una gran flexibilidad al educador de cara a crear distintos contextos educativos, ayudan a comprender mejor al educando, y algunas muy particularmente, como el Aprendizaje-Servicio, sitúan la escuela en su entorno de modo distinto a como se viene entendiendo hasta el momento. Obligan de esta manera a repensar. 

Este libro propone una metodología, que tal y como es expuesta, sonará a apertura del centro, de la clase al barrio y particularmente a sus necesidades. Una apuesta global, más que una acción, en la que enseñar es invitar a la transformación y adquirir competencias va muy unido a la mejora del mundo. Aprender sirviendo, aprender para servir. No se trata de utilidad, sino de un cuestionamiento global en el que, nuestra forma de mostrar el mundo y la sociedad en la que vivimos, se convierte en el compromiso con eso que vamos aprendiendo. Y a medida que nos comprometemos aparecen retos que reclaman nuevos aprendizajes y competencias, que deben ser aprendidas de cara al objetivo último: la situación del alumno en el mundo y su futura situación como ciudadano competente. Según está estructurado tiene algo de excelente. No deja solos a los pedagogos en sus propuestas, ni a los educadores y educandos en sus prácticas. Los une.

Una primera parte está dedicada a la fundamentación y en ella intervienen diversas voces, en la misma línea. Por un lado, centradas en la reflexión pedagógica actual, y aquello en lo que va profundizando en este cambio de era, y también entroncando esta forma de aprender con la misma tradición de la Iglesia y especialmente con la Doctrina Social de la Iglesia. La segunda presenta muy diversos proyectos, de diferente índole, pero estructurados, pensados, con objetivos claramente definidos y evaluados. No se trata tanto de “hacer”, mucho menos de hacer de cualquier manera o salir del paso, sino de dotar a esas acciones de un contenido y objetivos claramente educativos que luego se puedan, de alguna manera, evaluar. Esta reflexión sobre todo lo que se necesita, y se aprende, con determinadas acciones de servicio al otro, por muy sencillas que puedan parecer en un principio, es lo que convierte estas acciones en acciones educativas. Quizá en la escuela se haya descuidado más esta segunda parte, por parecernos burocrática, y se hayan perdido oportunidades serias de reflexionar y evaluar la propia práctica docente.

La clave principal, como se verá, está en establecer un buen proyecto. Donde integración, responsabilidad, apertura al otro, empatía, compromiso, tengan cabida desde las estructuras pedagógicas. Todo un reto, hermoso reto. Que a buen seguro quien lea este libro encontrará horizontes más que suficientes para llevarlo a la práctica.

lunes, 30 de julio de 2018

Luigi Zoja: El gesto de Héctor. Por Jesús Ángel Rodríguez Arroyo

Zoja, Luigi: El gesto de Héctor. Historia cultural y psicológica de la paternidad. Taurus, Madrid, 2018 (primera edición en italiano de 2000). 384 páginas. Traducción de Manuel Manzano Gómez. Comentario realizado por Jesús Ángel Rodríguez Arrroyo.

Cualquier hombre puede engendrar un hijo, pero cualquiera no puede llegar a ser PADRE. Esto es mucho más que ser progenitor. Ser padre es una elección.

Si eres hombre, te interesa este ensayo, porque verás de dónde viene la figura paterna y cuáles son las causas actuales de su crisis. También te pone sobre la pista de las consecuencias que tiene el hecho de que a los hijos les falte el padre. 

Si eres mujer, como dijo la amiga que me recomendó su lectura, te ayudará a saber más acerca de la figura que nunca llegarás a ser. En un mundo marcado por la ausencia del padre, el libro te dará pistas sobre la necesidad de este rol en los hijos. Porque ese espíritu paterno no puede incorporarlo la mujer, dado que ya ocupa su papel como madre. 

Todos los hijos buscamos al PADRE. Si no está o no ejerce, será otro el que ocupe su lugar: la banda, un amigo, o tal vez un “cura”. Porque somos también nuestra historia y, si la desconocemos, renunciamos a conocer una parte de nosotros mismos. En este sentido, el libro hace un maravilloso recorrido sobre la figura del padre a través de la historia, llegando a poner datos espeluznantes de lo que pasa en determinadas etnias cuando falta el padre y por qué en unas etnias es más común esta ausencia que en otras.

viernes, 27 de julio de 2018

Sherry Turkle: En defensa de la conversación. Por José Ignacio Vitón de Antonio

Turkle, Sherry: En defensa de la conversación. El poder de la conversación en la era digital. Ático de los Libros, Barcelona, 2017. 496 páginas. Traducción de J. E. Roca. Comentario realizado por José Ignacio Vitón de Antonio (Universidad Pontificia Comillas, Madrid).

En los últimos treinta años, Sherry Turkle, profesora de Psicología Social en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, ha investigado los efectos del mundo digital en el comportamiento humano. Sus libros, La vida en la pantalla y Alone Together, nos han hablado de la capacidad de seducción de la tecnología digital y de la realidad virtual para hacer nuestra vida más efectiva y placentera a la vez que se analizaban los efectos para nuestra cultura y nuestras relaciones humanas. En este último libro que presentamos, advierte de las consecuencias negativas de estar siempre conectados al correo electrónico, a Twitter o a Facebook. Más en concreto, analiza el impacto que tiene en la vida familiar, en la educación, en la soledad, en el amor y en las relaciones de intimidad.

Además de una reflexión teórica, incorpora extensas entrevistas que muestran un déficit de empatía constatable en las relaciones entre niños y jóvenes, entre padres e hijos, entre profesores y alumnos y entre directivos y trabajadores en el ámbito laboral. La vacuna para paliar este déficit sería una y simple, la conversación: necesitamos hablar más unos con otros. La tesis del libro es que hemos huido de la conversación o la hemos suplido con sucedáneos, gracias a las aplicaciones tecnológicas de software, que minan la autenticidad de nuestras relaciones humanas, eliminan nuestra creatividad y minimizan nuestra productividad. Sin embargo, hay una salida. En recuperar las conversaciones cara a cara está la posibilidad de volver a una primavera en la que maduren la empatía, el amor, y, en una palabra, la humanidad que se ha cosificado en nosotros.

miércoles, 25 de julio de 2018

Grupo de Espiritualidad Ignaciana (ed.): Escritos esenciales de los primeros jesuitas. Por Abel Toraño

Grupo de Espiritualidad Ignaciana (ed.): Escritos esenciales de los primeros jesuitas. De Ignacio a Ribadeneira. Mensajero-Sal Terrae-Universidad Pontificia Comillas, Bilbao-Santander-Madrid, 2017. 887 páginas. Comentario realizado por Abel Toraño (Maestro de novicios de la Compañía de Jesús, Provincia de España).

Al finalizar la lectura de esta extensa obra, brota en el lector un sentido agradecimiento hacia el Grupo de Espiritualidad Ignaciana (GEI) por ofrecernos esta antología de textos de los primeros jesuitas tan bien seleccionada, ordenada y presentada en cuidadosa edición. Si bien es cierto que “todo carisma se nutre de sus orígenes” y que para actualizar este carisma se hace necesario “ser alcanzados por las fuentes”, no menos cierto es que las fuentes de la espiritualidad ignaciana se encuentran repartidas, aquí y allá, en numerosos escritos, de diferente índole (cartas, tratados teológicos, decretos de gobierno, diarios o apuntes espirituales, meditaciones para la oración, etc.); y, en muchas ocasiones, de no fácil acceso para el lector. Estos Escritos Esenciales tienen la virtud de presentarnos, en su conjunto, la visión de la espiritualidad ignaciana tal y como esta fue recibida, vivida y transmitida en los primeros tiempos de la Compañía de Jesús (finales del siglo XVI). Una espiritualidad que compartieron hombres de diferentes latitudes, personalidades y sensibilidades; hombres que, en su diversidad, se sentían unidos por la misma experiencia del Espíritu. Los textos seleccionados van a lo esencial, a la raíz. Por eso, el lector no se encontrará, por lo general, con documentos de gran extensión. Sin duda, el equipo editor ha hecho un notable trabajo para discernir y recoger lo que ha considerado más importante, evitando lo secundario y facilitando así su lectura. Todos los textos nos hablan, de una u otra manera, de la experiencia fundante de Dios y cómo esta experiencia carismática lo fue afectando todo, hasta el punto de dar origen a una nueva orden religiosa, un “nuevo modo de proceder” en la Iglesia.

lunes, 23 de julio de 2018

Leonardo Boff: Una ética de la Madre Tierra. Por Eduardo Tagle Rivera

Boff, Leonardo: Una ética de la Madre Tierra. Cómo cuidar la casa común. Trotta, Madrid, 2017. 136 páginas. Traducción de Mª José Gavito Milano. Comentario realizado por Eduardo Tagle Rivera.

Hoy día resulta imposible negar que uno de los principales problemas a los que se enfrenta el ser humano es el cambio climático. Pueden existir discrepancias según el punto de vista desde el que se afronte el problema: técnico, moral, ecológico, entre otros, pero nadie ya niega el daño que la acción del hombre ha hecho y está haciendo sobre nuestro planeta, la Tierra. El siglo XXI será el siglo que marque qué dirección tomará la humanidad en su relación con la naturaleza. ¿Cómo debe ser esta relación? ¿Cómo de grave es el problema? ¿Existen soluciones? ¿Las soluciones son solo técnicas y científicas, o también espirituales y morales? Todas estas preguntas son abordadas por Leonardo Boff en esta obra que reseñamos. 

El primero de los cinco capítulos ayuda a situarse en el centro del problema al que se enfrenta la humanidad. Incluso puede llegar a parecer que existen pinceladas de pesimismo, pero, al fin y al cabo, es la realidad explicada de manera clara y transparente. A partir de ahí, defendiendo el principio de que cualquier posible solución científica o técnica que se plantee debe ser sustentada por una ética sólida, Boff explica de manera ejemplar en qué consiste dicha ética. Al principio de manera general, y poco a poco abordándola desde el punto de vista de la relación Humanidad-Tierra. Qué es necesario para que exista esta ética, cuáles son los ideales que deben predominar en la sociedad para que sobreviva, o cuáles son las virtudes que se generan a raíz de ella. Todo ello es desarrollado y explicado. 

Pero el autor no se detiene simplemente en el planteamiento del problema. Quizás lo que hace de esta obra una obra más completa que otras del mismo género, es que se plantean soluciones bien definidas. Partiendo de esa ética, se ofrecen soluciones que abarcan desde cambiar el modo de vida actual, hasta modificaciones en las políticas o constituciones de los principales países. 

Como buen cierre del libro, se resalta que la ética sin la espiritualidad queda coja. El hombre necesita un componente espiritual en esa relación Humanidad-Tierra. Por este motivo son tan importantes las referencias a lo largo del libro a la encíclica del Papa Francisco Laudato Si’, o las obras de San Francisco de Asís. En definitiva, Una ética de la Madre Tierra. Cómo cuidar la casa común es una obra que acerca al lector al principal problema al que se enfrenta el hombre en el siglo XXI, y plantea soluciones para resolver el mismo. Independientemente de la ideología u opiniones del lector, es una obra que enriquece y abre la mente, sin dejar indiferente a nadie.

viernes, 20 de julio de 2018

Carlo Maria Martini: El sol interior. Por Esteban Gennuso

Martini, Carlo María: El sol interior. Nuestras fragilidades y la fuerza de Dios. Prólogo de Enzo Bianchi. Sal Terrae, Santander, 2017. 240 páginas. Traducción de M. M. Leonetti. Comentario realizado por Esteban Gennuso.

Sin duda alguna, Carlo Maria Martini dejó para la Iglesia de nuestro siglo un gran tesoro de escritos de espiritualidad, todos ellos emergiendo de la belleza de la Palabra de Dios, a la que le dedicó toda su vida. En la obra que tenemos entre manos, El sol interior. Nuestras fragilidades y la fuerza de Dios, nos introduce en una de las situaciones por las que toda vida cristiana debe transitar, más temprano o más tarde: la lucha espiritual. Él enfoca esta realidad existencial desde la perspectiva de una vida que se sabe frágil, pero que a la vez es invitada a enfrentarse a las vicisitudes con entereza y valentía. ¿Entereza y valentía fundadas en uno mismo? Claro que no. La clave de toda perseverancia en la vida cristiana, más aún en las dificultades, está en saber que somos sostenidos por Dios. En su comunicación a los hombres, Dios Padre se ha revelado como el siempre cercano, como la roca segura y firme en la cual asentar nuestra vida. Y en Cristo, la plenitud de la revelación, se nos ha asegurado que la promesa del Padre es real y llega a plenitud, aun cuando deba pasar por la cruz. Y esta certeza solo puede hacerse vida en los cristianos por el don del Espíritu, don de la alegre valentía de fiarse en Dios y en su actuar sobre nosotros. 

Esta obra ha salido a luz tras la muerte del Cardenal Martini. Se trata de un retiro predicado a unas monjas carmelitas descalzas. Para quienes estamos acostumbrados al sabio escribir de este hombre de «fe y letras», esta obra es un volver a descubrir tras estas líneas su presencia animadora y llena de realismo espiritual. Martini, una vez más, une su conocimiento bíblico a su profundidad espiritual, para animarnos —como a aquellas monjas del año 1975— a llevar nuestra vida apoyados en Dios, fortaleza de nuestras debilidades. El punto de partida es una cita de la regla carmelitana, a la que asocia el final de la carta a los Efesios (Ef 6,10ss). De este modo une el combate espiritual de la Regla a las recomendaciones que se dan a la comunidad de Éfeso. 

Una vez más, espiritualidad, Sagrada Escritura y vida se unen en la pluma de Martini. Y, como todas sus obras, es un libro ligero para leer pausadamente. Leer, rumiar y poner la vida en juego.

miércoles, 18 de julio de 2018

Javier de la Torre: La alegría del amor. Por Carmen Massé García

De la Torre, Javier: La alegría del amor. Una invitación a vivirla y trabajarla en grupos y familias. PPC, Madrid, 2017. 180 páginas. Comentario realizado por Carmen Massé García.

La exhortación apostólica Amoris laetitia es un acontecimiento del Espíritu que no puede ser olvidado ni metido en un cajón después de un tiempo, pues supone un cambio de paradigma en la pastoral y la moral de la Iglesia a la vez que una nueva mirada más amplia, más integral y más realista de la vida humana. El libro de Javier de la Torre, laico casado y profesor de Teología Moral, quiere recoger lo más luminoso y estimulante que nos propone el papa Francisco en este documento situándolo en una perspectiva más honda y a la vez más accesible para la mayoría de las familias. 

El autor presenta Amoris laetitia en conexión profunda con la Evangelii gaudium, de tal forma que no se entiende sino desde sus claves centrales: vuelta al corazón del Evangelio, misericordia pastoral, Iglesia en salida y los pobres. También se destaca su aportación en el terreno del acercamiento de la Biblia, de ahí la importancia de empezar no tanto por un análisis de la realidad sino por una escucha de la Palabra. En este sentido, encontraremos un planteamiento dinámico y procesual a través de categorías centrales desde la interpretación del texto de Efesios 5: la analogía imperfecta, la pedagogía divina o las semillas del Verbo. A partir de ahí, se nos plantea como clave de lectura de toda la exhortación la belleza, luminosidad y gracia que hay en mitad de las situaciones de fragilidad, limitación y conflicto. Y nos hace una invitación a tener una mirada mucho más amplia del capítulo 8 de la Amoris laetitia. No es solo un capítulo para los divorciados vueltos a casar que quieren comulgar sino un camino abierto a aquellos que desean progresar en los caminos de la fragilidad, encontrando aperturas del espíritu en mitad de las dificultades del camino. 

En definitiva, estamos ante un libro que, como tantos otros, nos acompaña en la lectura de la Amoris laetitia pero que aporta una mirada más honda, más amplía y más realista. Invitamos a todos, como reza el título, no solo a trabajar la Amoris laetitia con este libro, sino a vivir la alegría del amor que el papa Francisco nos propone. 

lunes, 16 de julio de 2018

Pablo Cervera Barranco: El peregrino de Loyola. Por Miguel Ángel García Bonasa

Cervera Barranco, Pablo: El peregrino de Loyola. La “Autobiografía” de san Ignacio, escuela de discernimiento espiritual. BAC, Madrid, 2017. 395 páginas. Comentario realizado por Miguel Ángel García Bonasa.


Hay poco publicado sobre la Autobiografía de san Ignacio en español. Hace ya unos años salió la edición con introducción, notas y comentarios a cargo de Josep Mª Rambla SJ; por eso un trabajo como el que nos presenta Pablo Cervera tiene un doble interés. En primer lugar, el volver a suscitar en el mundo de la espiritualidad la “curiosidad” por san Ignacio (si hay un texto ágil y fácil de leer en el corpus de los escritos ignacianos, es precisamente la Autobiografía) y en segundo lugar porque el trabajo que recensionamos es obra de un no jesuita, de un sacerdote de la archidiócesis de Madrid, conocedor y entusiasta desde hace bastantes años de la espiritualidad ignaciana. La clave desde donde se acerca e interpreta la Autobiografía de san Ignacio es la del discernimiento espiritual, del cual el santo es uno de los mayores sistematizadores dentro de la tradición espiritual de la Iglesia, hasta tal punto que ha creado escuela. Hablar del discernimiento, es hablar en infinidad de ocasiones, del discernimiento ignaciano. Nuestro autor presenta la vida de Ignacio de Loyola narrada en su Autobiografía como un camino, un proceso, “una escuela” de discernimiento espiritual, que permitirán al santo durante el resto de su vida preguntarse por la voluntad de Dios, buscarla, hallarla y cumplirla, en una actitud constante y permanente de escucha al Espíritu y fidelidad a sus soplos y manifestaciones. 

viernes, 13 de julio de 2018

Elena Andrés Suárez y Carlos Esteban Garcés (coords.): La interioridad como paradigma educativo. Por José Fernando Juan Santos

Andrés Suárez, Elena y Esteban Garcés, Carlos (coords.): La interioridad como paradigma educativo. PPC, Madrid, 2017. 237 páginas. Comentario realizado por José Fernando Juan Santos.

La escuela está en búsqueda de sí misma. Si alguna vez dejó de preocuparse por lo que era, los tiempos contemporáneos preguntan incansablemente para qué sirve y a quién sirve. Nunca antes en la historia hubo tanta innovación, ni tantos educadores capaces de crear sinergias. Éste es el contexto en el que este libro hace su aportación significativa en torno a la interioridad, para no convertirla en un proyecto sino en núcleo esencial que haga girar a la educación en su conjunto hacia la persona, su desarrollo integral. En él encontramos tres bloques de artículos que pretenden ofrecer una fundamentación de la propuesta, experiencias y realidades prácticas que ya están vivas en diversas escuelas y ámbitos educativos, y hacer extensiva la educación en la interioridad a otros espacios más amplios como son el ámbito laboral o la familia. 

La educación en la interioridad es una llamada a educar pensando en sujetos que sean sólidos, se conozcan a sí mismos, y al mismo tiempo descubran sus dones para ponerlos al servicio de los demás. No excluye, como las críticas quieren hacer ver, ese compromiso necesario con el otro, ni es ensimismamiento egoísta en uno mismo. Al contrario. Surge de la necesidad, tomada como oportunidad, de responder al paradigma de la posmodernidad y los análisis que derivan de ella. Y, en este caso, hacer de la educación entera, y de la escuela en particular, núcleo de esta nueva respuesta. Muy enraizada, por otro lado, en la tradición cristiana y en la espiritualidad como motor de la persona. 

Especial interés tiene, por su claridad, la primera parte, la dedicada a la fundamentación. Cuatro grandes artículos que asientan bien la propuesta que se hace desde la interioridad, y que luego sirven para comprender a fondo, y no tomar como meros recursos, las partes segunda y tercera. En concreto, en la segunda se presentan buenas prácticas educativas: Proyecto Hara, de La Salle; Proyecto “I”, de la Compañía de María; Proyecto “Qéreb”, de Maristas; y proyecto “Descan-Ser”, de Menesianos. Y en la tercera se comentan estructuras de apoyo basadas en la interioridad en otros ámbitos de la vida: creyente, personal, profesional y familiar. 

La lectura es clarificadora. Suena la interioridad y se cuestiona demasiado pronto como sentimentalismo. Quizá era necesario, en este sentido, un libro así, con múltiples perspectivas y horizontes. También para la pastoral, citada constantemente como espacio para trabajar desde la interioridad y acompañar respetuosamente en la interioridad, propia y del otro. ¿Es posible, me pregunto, llamar educación o escuela a lo que no cuide muy especialmente y con mimo casi sagrado el corazón?

miércoles, 11 de julio de 2018

Teresa Forcades: Fe y libertad. Por David Cabrera Molino

Forcades, Teresa: Fe y libertad. Herder, Barcelona, 2017. 120 páginas. Comentario realizado por David Cabrera Molino.

Esta obra que presentamos hace un recorrido por distintos temas de cierta actualidad, utilizando como guía el ritmo que marca la liturgia de las horas. La autora, Teresa Forcades, es conocida por muchos. Catalana, médico, teóloga y monja benedictina en Montserrat. Una de las promotoras del movimiento independentista Proceso Constituyente en Cataluña. 

Esta publicación recoge aportaciones que la autora ha ido reflexionando a lo largo de su vida. Muchas de ellas tienen una connotación biográfica. Por lo tanto, hay que leerlas desde esa óptica. Aunque el intento de converger la liturgia de las horas con los diversos temas, a nuestra opinión, está desaprovechado. Es un poco forzado y sin demasiada conexión entre uno y otro. Como ritmo, puede ser aceptable, pero no la relación entre la liturgia y los temas. Aunque sí valoramos su estilo de narración y su intento de conjugar sus reflexiones con la palabra bíblica. En su lectura hay que considerar la implicación que surge de la fe y la justicia. Sin esta dimensión se hace difícil de digerir la propuesta. Una vivencia de la fe profunda y comprometida, lleva al cristiano a un compromiso de justicia con la sociedad de hoy. 

Las reflexiones que presentan no son tanto del ámbito espiritual, sino del filosófico. Su aportación, desde la oración de maitines, puede ayudar a considerar la implicación del amor y de la libertad de cada cristiano. Ambas categorías conforman los dones más característicos de Dios que hacen del creyente una criatura identificada con su creador. En la oración de Laudes, la autora nos invita a reflexionar sobre la justicia social, desde la perspectiva de la teología de la liberación. Su aportación es una crítica al capitalismo como movimiento social característico de hoy y que no está en conexión con la propuesta del Evangelio; junto con su implicación política en el proceso de independencia de Cataluña (tema de gran actualidad en nuestros días). 

Como médico, la autora propone al lector considerar el sistema de salud pública, y preocuparse por el uso de la medicación, la influencia de las farmacéuticas, la privatización de los sistemas sanitarios, que tiene una gran repercusión en los habitantes del mundo. En torno a la recreación de las monjas benedictinas, propone considerar el feminismo en el mundo actual. Para después, en vísperas adentrarse en la fe desde el diálogo con la razón. Y por último, en la oración de completas, trata el tema del perdón situándolo en la esencia del cristianismo.

martes, 10 de julio de 2018

Mariola López Villanueva: Regalarnos una tarde. Por Lucía Muñoz Moro

López Villanueva, Mariola: Regalarnos una tarde. PPC, Madrid, 2017. 200 páginas. Comentario realizado por Lucía Muñoz Moro.

Mariola López Villanueva nos regala mucho más que una tarde. Nos regala un montón de pequeños trocitos de su vida. Momentos preciosos e iluminadores en los que la autora muestra su relación con Dios y con los demás. Son ratos encantadores, dos páginas cada uno con conversaciones, anécdotas, cuentos, citas, lecturas y películas compartidas, sencillas escenas cotidianas que nos abren a la vida y a la luz a través de muchos rostros. Nos dice la autora que a veces sentía pudor al contar cosas que podían parecer muy personales, pero fue recibiendo opiniones que le mostraban que era precisamente eso lo que más ayudaba. 

Una de sus reflexiones nos habla de las personas que nos dan alas, esas personas que nos miran por dentro mirando lo bueno y queriendo sacar lo mejor de nosotros. A veces esto no lo practicamos con los más cercanos… sería bueno volver a confiar en ellos, seguir apostando por lo mejor de cada uno en nuestra familia, en el trabajo, en la comunidad.

En otra esquina del libro, otras bonitas palabras de la autora: “Si me pregunto en estos momentos de mi vida qué es lo que más hondamente deseo, me brotan dos cosas: alegrar y sanar”. Quizás tanto ella como nosotros necesitamos recibir eso cada día: sentirnos amados y perdonados por el Señor. Eso nos da la fuerza para desear hacer lo mismo con los demás. Si un mal de nuestro tiempo es que “vivimos distraídos”, la autora nos lo dice también: “Estamos amenazados de activismo y dispersión, las tareas son muchas y las presencias pocas. Jesús nos dirá: Os estáis perdiendo lo único necesario”. Muchas veces es más importante lo que irradiamos que lo que hacemos. 

Os recomiendo este pequeño tesoro para leer un trocito cada día y, sobre todo, para aprender a saborear un poco más el paso de Dios en nuestra vida. Además, López Villanueva nos acerca a hombres y mujeres maravillosos: Madeleine Delbrêl, André Depierre, Christian de Chergé, Etty Hillesum, Nelson Mandela… Personas que se acercaron a los hombres y mujeres de su tiempo intensa y amorosamente. La autora también nos anima a conocer y seguir los pasos de estos “ángeles”, esparciendo por estas páginas palabras inspiradoras y emocionantes de unos y de otros. Muchos de ellos, verdaderos ejemplos de diálogo y de amor con aquellos que no compartían la misma fe, abrazaron con su presencia miles de vidas necesitadas de un abrazo nada más.

lunes, 9 de julio de 2018

Jesús Martínez Gordo: Estuve divorciado y me acogisteis. Por Salvo Collura

Martínez Gordo, Jesús: Estuve divorciado y me acogisteis. Para comprender Amoris laetitia. PPC, Madrid, 2016. 221 páginas. Prólogo de Mons. Bruno Forte. Comentario realizado por Salvo Collura.

Jesús Martínez con su última obra, cuyo prólogo ha sido realizado por Mons. Bruno Forte, proporciona un detenido examen histórico de las aportaciones y debates que dieron como resultado la exhortación pos-sinodal Amoris laetitia (AL), de 2016. El pontificado del papa Francisco ha permitido la comprensión de algunas cuestiones de moral familiar y de la persona, que a lo largo del siglo XX, y cada vez más, han suscitado no pocas polémicas.

Para entender la hondura de las claves ofrecidas por AL, Martínez nos guía a través de la historia, resumiendo los procesos que con Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI han caracterizado la discusión, aclarando las distintas posturas que sobresalen y que están presentes incluso en el debate de los dos últimos sínodos (2014-2015) y de la misma recepción de la carta del papa Francisco. En este recorrido, el autor dedica espacio, antes que nada, al magisterio del Concilio Vaticano II y, sobre todo, a las afirmaciones de Humanae vitae (1968), según los matices y las consecuencias que ha ido determinando en la opinión pública y en la praxis del pueblo de Dios. Un diálogo difícil, cuyas incomprensiones fueron en aumento, distanciando no solo las posturas de la praxis sino, más bien, la manera de leer y entender la realidad de la vida conyugal y el mismo concepto de familia. Martínez destaca la continuidad, en la fase pos-conciliar, entre Pablo VI y sus sucesores, incluyendo la sesión sinodal de 1980, la Instrucción de la Congregación para la Doctrina de la Fe Donum veritatis (1990) y la labor de la Comisión Teológica Internacional que culminó con el documento ‘Sensus fidei’ en la vida de la Iglesia (2014) según una trayectoria que rápidamente deslizó el eje de la discusión de la praxis hacia los criterios dogmáticos para entenderla, hasta volver con el papa Francisco a privilegiar, bajo el lema de la misericordia, la dimensión más puramente pastoral. Las novedosas aportaciones de Francisco tienen que ver con las dimensiones hermenéuticas de fondo y pretenden entrelazar teología y experiencia, mucho más estrechamente que en el pasado, sin perder de vista la tradición recibida. Según el autor, se da paso a la comprensión de las tensiones que han caracterizado los últimos dos sínodos y la recepción, no uniforme, de AL que, todavía, sigue reservando sorpresas. 

Martínez, con su estilo narrativo y apasionado, se apoya en Baldisseri, y la clave hermenéutica de la misericordia, y en Schönborn y la noción de “conversión pastoral” para introducir sus conclusiones acerca de AL, subrayando algunos aspectos centrales, bajo el lema de “puertas entreabiertas”: la novedad en el estilo de la enseñanza magisterial, la atención dedicada a la realidad de las familias con sus desafíos, la centralidad del amor en la vida de pareja, el cuidado especial hacia las “situaciones irregulares” que son, según matices, la de los homosexuales y la de los divorciados casados civilmente. Por aquí toca seguir avanzando.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...