Koch, Kurt: La Iglesia de Dios. Comunión en el misterio de la fe. Sal Terrae, Santander, 2014. 278 páginas. Comentario realizado por Marta Sánchez.
El Cardenal Koch, cuando se publicó este libro, era miembro de varios dicasterios de la Curia romana y presidía el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Escribió estas páginas para hacer un servicio ecuménico. Abrir el diálogo entre los distintos modos de ser Iglesia y caminar juntos hacia la unidad: este es un reto crucial para el tercer milenio. El siglo XX fue el siglo de la Iglesia; ahora es el tiempo del laicado. Juntos, los cristianos haremos visible que la Iglesia es la casa de la Misericordia.
La Iglesia se origina en la actividad fundante de Jesús: es pueblo de Dios desde el cuerpo de Cristo; es icono de la Trinidad. Las cartas paulinas son un ejemplo de la comunión entre los apóstoles. Pablo animó a las diversas comunidades a edificar la gran Iglesia. Ir más allá de la uniformidad y el personalismo, centrarse en el anuncio de la Buena Nueva, proclamar la verdad del Evangelio y celebrar la alianza de Cristo con la humanidad. El Papa es el norte y guía, y los obispos son los puentes vivos de comunicación entre la Iglesia local y la Iglesia universal. El Concilio Vaticano II lo expresó con una fórmula: «En ellas y a partir de ellas existe la Iglesia católica, una y única» (LG 23).





























