Cortés Soriano, Javier: La escuela católica. De la autocomprensión a la significatividad. PPC, Boadilla del Monte, 2015. 280 páginas. Prólogo de José Antonio Marina. Comentario realizado por Marta Sánchez.
Cortés, experto en el ámbito de la educación, reflexiona sobre la novedad del mensaje cristiano en la escuela. El centro católico relaciona tres ámbitos –académico, extracurricular y pastoral– a la hora de elaborar su proyecto educativo. Educar es parte de la propia naturaleza humana. Nadie nace sabiendo que dos más dos son cuatro, y tampoco conoce nadie el mensaje de Jesús de Nazaret si no se lo cuentan. El reto de la escuela católica es saber cómo transmitir a la sociedad todo el potencial educativo del Maestro.
El problema de la educación en España es su exceso de politización. Vivimos en medio de una sociedad marcada por una tonalidad trágica. Las tensiones dialécticas (globalidad/localidad, masa/individuo, universidad/diversidad), junto con el cansancio docente, y cierto «marketing educativo», han llevado a muchos centros a preocuparse solo por capacitar al alumno en el desarrollo de competencias. Educar integralmente es formar en la dimensión espiritual de la persona. El educador católico provoca en el corazón del alumno un acto de libertad. Educa en la autonomía del sujeto sin solicitar el retorno. Una vez realizado el encuentro entre la propuesta de sentido de Jesús y la libertad de los alumnos a seguirlo, no insiste. Escucha con respeto y atención al estudiante e interpreta lo que está viviendo en su





























