Grün, Anselm: Ya no habrá llanto ni dolor. Sal Terrae, Santander, 2013. 86 páginas. Comentario realizado por Marta Sánchez.
Anselm Grün vuelve a sorprendernos con dos breves opúsculos: Hasta que en el cielo nos veamos y Si solo me quedara un día de vida, editados en un solo volumen en España. Ambos textos abordan el proceso de duelo. ¿Cómo es posible vencer los sentimientos negativos y volver a recobrar el gusto por la vida desde la fe? Su consejo es descubrir en la experiencia del dolor el fuego interior que anida en la persona. Ofrece dos pistas para pasar de una vivencia ligada a la pérdida de vitalidad y fuerza. Enfréntate a este momento directamente, pero dejando tus lágrimas en las manos de Dios, y vive como si fuera el último día de tu vida.
En el primer escrito nos recuerda qué es el duelo. Una experiencia que se origina en el recuerdo. La mejor manera de combatir estos pensamientos es hablar con Dios. No te asustes si tienes palabras de ira o cólera: Dios libra de la angustia al orante. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó (Job 1,21). Sobre todo –aclara Grün– orad y permaneced en silencio. No necesitas hacer nada para saborear la ternura de Dios. En los momentos de pérdida y dolor, el hombre se encuentra con su propia interioridad, y es en lo escondido donde habita el Señor. En el segundo aborda cómo aprender a vivir como si fuera el último día de la vida. Algunos consejos son: saborea las cosas, disfruta del hecho de estar vivo, huele los aromas... y siente





























