Küng, Hans: Siete papas. Experiencia personal y balance de la época. Trotta, Madrid, 2017. 304 páginas. Traducción de Daniel Romero y José Manuel Lozano-Gotor Perona. Comentario realizado por Javier Gómez Díez.
No pretende este libro, dice su introducción, construir un análisis global y críticamente elaborado. Solo expone las experiencias de un testigo comprometido que se esfuerza por ser justo y, al tiempo, crítico con los papas que ha conocido; un teólogo que, pese a tantas dificultades, se mantiene fiel a su Iglesia.
¿Qué proporciona realmente? Escrito originalmente en 2015, poco sobre el papa Francisco. Las páginas sobre Pío XII son distantes, breves y, en cierto modo, ajenas al resto de la obra. Küng coincidió con el Papa fugazmente y, más que de un hombre al que no conoció, habla de una época tensa, vísperas de la renovación conciliar, y de la distancia entre el joven seminarista que fue y el teólogo formado que terminará siendo.
Juan XXIII altera el estilo de la Iglesia, y el del libro. Si en la Iglesia primará el testimonio sobre el magisterio; en el libro, los recuerdos, las esperanzas y las frustraciones. El Papa no quiso dominar ni gobernar, y la Curia siguió controlando prácticamente todo.
Más culpa atribuye Küng a Pablo VI. Conociendo la curia y contando con el respaldo conciliar, habría podido reformarla. Su miedo y pusilanimidad se lo impidieron, como le llevarían a frustrar, en buena medida, el espíritu reformista del Concilio. A estas alturas han aparecido todas las preocupaciones de Küng: la curia, el ecumenismo, la autoridad papal, el valor de la tradición, el fortalecimiento del episcopado.
