lunes, 9 de junio de 2014

Herculano Alves: Símbolos en la Biblia. Por Javier Sánchez

Alves, Herculano: Símbolos en la Biblia. Sígueme, Salamanca, 2008 (original de 2001). Colección "Nueva Alianza" 207. 552 páginas. Traducción de Luis Rubio del original portugués. Comentario realizado por Javier Sánchez.

Hoy te quiero presentar un libro distinto. No es una novedad (es de 2001 en su edición original portuguesa y de 2008 en la castellana) pero, para mí, es novedoso, y espero que también lo sea para ti. Es el típico libro que te adentra en lo profundo de la Biblia a partir de algo que forma parte de la naturaleza humana y de nuestras sociedades: los símbolos. "La sociedad moderna se caracteriza por la importancia que concede a la imagen. La imagen vale más que un discurso, su fuerza es mayor que la de la realidad misma. Pues bien, al leer la Biblia y otros libros de la antigüedad clásica, comprobamos que los pueblos en que nacieron no se encontraban muy lejos de nosotros en lo que se refiere al problema de la imagen, dada la simbología que emplean; en efecto, el símbolo es un modo de traducir la realidad por medio de la imagen. Hablar de símbolos es hablar de lenguaje simbólico, figurado, que todas las religiones y culturas usaron para hablar de las realidades espirituales". 
Herculano Alves nació en Serafao, Portugal, en 1940. Es franciscano capuchino. Se doctoró en teología bíblica en la Universidad Pontificia de Salamanca, y es profesor de Sagrada Escritura en la Universidad Católica de Oporto. Esta es la primera obra que leo de él, y no encuentro datos sobre él en Internet, por lo que no puedo aportar nada más que lo que se dice en la contracubierta del libro.
La obra se abre con una introducción dedicada, como no podía ser de otra forma, al lenguaje simbólico: ¿qué es un símbolo?, ¿qué fundamento teológico puede tener el simbolismo bíblico?, ¿qué relación puede existir entre un símbolo y la realidad / verdad? Todas estas preguntas, como puedes imaginar, llevan a la afirmación de que el lenguaje simbólico también está unido, incluso podríamos decir que sobre todo está unido, a la dimensión espiritual. El símbolo, dice el autor, es el lenguaje humano de las realidades espirituales. Por ello, la lectura espiritual de la Biblia no puede prescindir de una comprensión correcta de los textos simbólicos, dado que toda ella está llena de símbolos, fundamentalmente porque este es un lenguaje universal. En definitiva, se trata de "leer la Biblia con el mismo espíritu con que fue escrita" (Vaticano II, Dei Verbum 12). Este es el objetivo de esta obra.

En este libro se presentan cuarenta y siete símbolos (desde el aceite hasta la viña), por orden alfabético, lo cual facilita la búsqueda de cada uno de ellos. Su propósito son los siguientes:
- Introducir al lector de la Biblia en su lenguaje simbólico, sin pretender "destruir sin más imágenes ya hechas, verdades predefinidas, lecturas historicistas de la Biblia, que también existen en muchos de sus lectores".
- Ayudar a leer e interpretar la Biblia más correctamente y con mayor provecho, proporcionando al lector muchos textos bíblicos sobre cada uno de esos símbolos, para que pueda enriquecer así su cultura bíblica.
- Presentar de modo organizado una catequesis bíblica para encuentros de grupos, retiros o cualquier otra circunstancia en la que se utilice un determinado símbolo. De hecho, al final de la obra se incluye un índice de los símbolos más apropiados para ciertas fiestas litúrgicas, para facilitar charlas, homilías o lo que se tercie.
- Ayudar a grupos bíblicos, y a todos, a preparar celebraciones. Para ello, al final de la explicación de cada símbolo, se incluyen dos secciones: "Para la reflexión" y "Para la celebración", que presentan muchas sugerencias prácticas (ambientación, celebración de la palabra, etc.). Perdonad, pero me llama poderosamente la atención que incluso se sugiera la posibilidad de introducir cantos en momentos concretos de la celebración. ¡Menos mal que no se dicen cuáles! Ahí le tendrás que echar un poco de imaginación al tema.
- Presentar algunas ideas sobre teología bíblica por medio de símbolos concretos. De esta forma, los símbolos presentados ayudan a comprender al Dios de la Revelación en su relación con el pueblo y muestran la pedagogía de los autores sagrados en su modo de hablar al pueblo acerca de su Dios.


Herculano Alves
Bien, como ves, nos encontramos ante una obra completa que no es un diccionario ni una enciclopedia ni un libro de pastoral... sino todo esto a la vez. Es útil y práctica para las celebraciones, para preparar charlas, retiros... y también para rezarlo. Presenta tal cantidad de textos por símbolo que tienes suficiente para dedicar varios días a uno solo de ellos. Es una obra de consulta, no un libro que deba ser leído siguiendo el orden natural de las páginas. Es, en definitiva, un precioso camino para introducirte en la Biblia. Si no la conoces, este libro te puede ayudar a conseguirlo. Si estás familiarizado con ella, este es un medio extraordinario de zambullirte en su lectura y en el sentido profundo de sus textos.

Por cierto, nunca comento nada de las fotos que utilizo para que conozcas cómo es el autor físicamente. En este caso sí lo hago, exclusivamente para pedirte perdón porque no he encontrado otra mejor en Internet. Ruego me disculpes.

¿Cómo te encuentras en relación con la Biblia? ¿La lees con cierta frecuencia? Espero que este comentario incremente en ti el deseo de entrar en su conocimiento. Recuerda que hay Alguien detrás de los textos y de los símbolos que quiere encontrarse contigo. Hasta la próxima.


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