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viernes, 28 de noviembre de 2025

Santiago Montero (coord.): Los rostros de Dios. Por Saúl López Cuadrado

Montero, Santiago (coord.): Los rostros de Dios. Khaf, Madrid, 2011. 304 páginas. Comentario realizado por Saúl López Cuadrado.

El Instituto Universitario de Ciencias de las Religiones de la Universidad Complutense de Madrid presenta, de la mano de Santiago Montero, el segundo volumen de su colección publicada por la editorial Khaf. Si el primer volumen estaba dedicado a «Los rostros del mal», este segundo lleva por título «Los rostros de Dios. Las tríadas divinas».

Los dioses de la antigüedad han aparecido en incontables ocasiones agrupados en número de tres, es decir, formando tríadas divinas. Estas tríadas aparecen en el «panteón indoeuropeo, védico, mesopotámico y bíblico, egipcio, púnico, romano, celta y maya» (p. 5). Y al estudio de las mismas se va a dedicar la práctica totalidad del libro.

El supuesto de partida es la sistematización realizada por Georges Dumézil a lo largo del siglo XX. Sus estudios revelan la existencia de un «patrón recurrente según el cual existen tres “estados” sociales: los sacerdotes, los guerreros y los pastores-cultivadores» (p. 11). Ese patrón se ha mostrado válido para, a partir de las tres funciones descritas, organizar en tríadas las divinidades de un amplio número de religiones. La primera función, donde lo sacral se conecta con el

lunes, 7 de julio de 2025

Carlos Ros: Juan de la Cruz, celestial y divino. Por Saúl López Cuadrado

Ros, Carlos: Juan de la Cruz, celestial y divino. San Pablo, Madrid, 2011. 542 páginas. Comentario realizado por Saúl López Cuadrado.

De nuevo el sacerdote e historiador hispalense Carlos Ros nos entretiene con un libro que, como él mismo dice, «no es un libro piadoso ni lectura de edificación, sino un libro de historia» (p. 467). En la línea de lo ya realizado con Jerónimo Gracián, María de San José, Ana de Jesús y Teresa de Jesús, cuatro de las figuras punteras del comienzo del Carmelo descalzo, es ahora el turno de San Juan de la Cruz, el Santo de la nada, el trovador del cielo, el poeta por la gracia de Dios, el maestro del camino de la Cruz y buscador de Dios, el hombre celestial y divino, tal como lo llamó Teresa de Jesús (p. 7). 

Nos asalta la duda sobre la conveniencia y la necesidad de una nueva biografía del santo. ¿Qué puede aportar Ros que no hayan dicho ya los biógrafos de los últimos cuatrocientos años? Según el mismo autor, objetividad, pues no es carmelita ni está guiado más que por un cariño grande a la descalcez y a la verdad. Por lo tanto, es de alabar su intento de «narrar linealmente las cosas que le han sucedido a él (fray Juan) y a su entorno descalzo, cosas que otros han soslayado» (p. 482). Y aquí encontramos una pista para ponderar la dificultad de afrontar desde un punto de vista simplemente histórico la vida del santo de Fontiveros. En primer lugar, por la falta de documentos; perdidos unos, destruidos otros... Y, en segundo

miércoles, 30 de abril de 2025

Carlos Ros: Teresa de Jesús. Por Saúl López Cuadrado

Ros, Carlos: Teresa de Jesús, esa mujer. San Pablo, Madrid, 2011. 584 páginas. Comentario realizado por Saúl López Cuadrado.

El sacerdote e historiador sevillano Carlos Ros nos ofrece en esta ocasión, después de haberse atrevido con María de San José, Jerónimo Gracián y Ana de Jesús, la biografía de Santa Teresa de Jesús que intitula «esa mujer». ¿Qué puede aportar una nueva biografía de Teresa de Ahumada? A nivel de datos poco queda por decir de la Santa abulense. Sin duda es el enfoque de Ros el que aporta novedad a esta biografía, y es que se centra en las relaciones que como mujer tuvo con los hombres del siglo XVI. 

Más historiador que literato –el libro está estupendamente documentado, con un amplio apartado crítico y una extensa bibliografía–, el estilo quiere ser sencillo y directo pero cae en repeticiones, insistiendo en exceso en algunos aspectos y pasando muy de puntillas sobre algunos puntos importantes de la vida de la Santa. Es posible que sea consecuencia de las prisas que el mismo autor reconoce en un epílogo (p. 523) que quizá es de lo mejor del libro. Mujer para nada flaca, como se creía en el s. XVI, Teresa trató de igual a obispos, confesores, visitadores e incluso al superior general de los carmelitas y al mismísimo rey Felipe II, con el que mantuvo intercambio epistolar siempre que necesitó del favor real para el bien de su reforma.

jueves, 18 de marzo de 2021

Richard Swedberg: El arte de la teoría social. Por Saúl López Cuadrado

Swedberg, Richard: El arte de la teoría social. Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid, 2016. 252 páginas. Traducción de Juan Ramón Azaola. Comentario realizado por Saúl López Cuadrado.

¿Por qué es importante saber teorizar en el ámbito de la ciencia social? (p. 13) Esta es la pregunta a partir de la cual Richard Swedberg va a construir su interesantísimo y muy necesario libro El arte de la teoría social. El estudiante típico de Ciencias Sociales termina sus estudios sabiendo mucho sobre las teorías de otros autores, habiendo estudiado sus hipótesis de trabajo, sus estudios de campo y sus conclusiones y si acaso en alguna ocasión se habrá visto él mismo enfrentado a la complejísima tarea de elaborar una teoría, de perfilar una hipótesis a partir de la cual trabajar, etc. Y lo hacía sin un manual que le enseñara cómo elaborar dichas teorías. Para llenar ese hueco llega precisamente esta obra. 

El autor rinde con su libro un homenaje a Charles S. Peirce, filósofo y científico norteamericano considerado el fundador de la semiótica moderna. Su artículo de 1907 “Guessing” (suponiendo) ilustra para Swedberg el punto de partida de un nuevo modo de pensar en la investigación científica. «La conjetura, en opinión de Peirce, desempeña un papel crucial en la investigación científica» (p. 17). Porque sin conjetura, sin hipótesis, sin idea que probar, no puede haber ciencia por muchos datos que se recojan y muchas explicaciones que se elaboren. Y es que precisamente la conjetura (la abducción en lenguaje de Peirce) es la que ha hecho