Vitoria Cormenzana, Francisco Javier: Una teología arrodillada e indignada. Al servicio de la fe y la justicia. Sal Terrae, Santander, 2013. 318 páginas. Comentario realizado por Gonzalo Villagrán.
En este libro Javier Vitoria se propone un objetivo ambicioso: sistematizar la teología implícita en el trabajo hecho en el Centre d’Estudis Cristianisme i Justicia de los jesuitas en Cataluña desde su creación en 1981. El autor se ha esforzado por repasar la mayor parte de las publicaciones de este centro y exponer ordenadamente sus intuiciones según un plan teológico. Vitoria sigue así un esquema en el que aborda los principales campos de la teología (Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, Cristología, Eclesiología, Antropología teológica, Moral) para desplegar una visión teológica integral de la investigación de este centro.
La tesis de fondo de Vitoria es que el trabajo hecho en Cristianisme i Justicia (CiJ) es una expresión de un «nuevo paradigma para la Iglesia del siglo XXI» en palabras del epílogo de Nicolás Castellanos. Vitoria habla con frecuencia de «cristianismo liberador» o «cristianismo al servicio de la fe y la justicia» para referirse a este nuevo paradigma. Con estos términos Vitoria hace referencia a las dos inspiraciones principales del trabajo de CiJ: la teología de la liberación (no en vano Gustavo Gutiérrez escribe el prólogo del libro) y el decreto cuatro de la Congregación General 32 de los jesuitas de 1975. El «cristianismo liberador», como se ha desarrollado en CiJ, implica tanto la dimensión de trabajo por la justicia como la dimensión espiritual capaz de encontrar a Dios en los pobres y en la reflexión intelectual. De ahí el título «una teología arrodillada e indignada». Vitoria establece un punto de partida claro para su relectura teológica: la experiencia de la injusticia que sufren los pobres y la lucha contra ella. Desde ahí Vitoria va releyendo los grandes temas de la teología (Reino de Dios, divinidad de Cristo, notas de la Iglesia, acción del Espíritu en el hombre, libertad humana…) en un esfuerzo por reinterpretarlos en función de este punto de partida imprescindible. Vitoria describe el trabajo de CiJ como una necesaria hermenéutica de los dogmas de la Iglesia a la luz que aporta la experiencia de la injusticia para actualizarlos a la realidad actual.


