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lunes, 18 de diciembre de 2017

Pedro Langa Aguilar: Apóstoles de la unidad. Por Celestino Tchitata Butâo Epalanga

Langa Aguilar, Pedro: Apóstoles de la unidad. San Pablo, Madrid, 2015. 452 páginas. Comentario realizado por Celestino Tchitata Butâo Epalanga.

El autor es un teólogo agustino, uno de los más distinguidos ecumenistas de España y profesor en distintas universidades. Cuenta con más de 500 artículos dedicados al tema del ecumenismo. 

En la presente obra de temática actual, en su introducción, nos presenta su objetivo: «Rendir homenaje a un puñado de hombres y mujeres cuyas vidas estuvieron marcadas por la solemne plegaria de Jesús al Padre en la última Cena (Jn 17, 21)» (p. 9). No se trata de un manual de teología del ecumenismo, sino más bien, de una monografía en donde el autor reúne treinta y tres figuras comprometidas con la noble y difícil misión de la reconciliación entre los cristianos. Aunque cada una de estas más de treinta figuras sea hijo o hija de su tiempo por su cultura, su geografía, su idiosincrasia, sus formas expresivas y sus costumbres, todos han trabajado por la unidad de los cristianos. El autor presenta en un orden estrictamente alfabético cada personaje aunque concede mayor amplitud a unos que a otros basándose tanto en la importancia como en el interés que despiertan. Sin embargo, el criterio es uniforme y la estructura análoga en cada uno de ellos: 
a) Una breve biografía del autor con los hitos salientes de su vida.
b) Un elenco de escritos, si los tuviere, relacionados con la unidad de la Iglesia.
c) Una exposición en cuatro epígrafes de aquellas facetas vinculadas al ecumenismo. 
En definitiva, el autor pretende resaltar las cualidades ecuménicas de cada una de estas ilustres figuras o Apóstoles de la unidad. 

Respecto al título, el autor prescinde del artículo determinado masculino en plural “los” porque rotular Los apóstoles de la unidad significaría que los seleccionados son los únicos que han trabajado por la unidad de los cristianos, cuando resulta que no es así. En suma: se trata de trabajadores del ecumenismo moderno. No cabe duda de que estamos ante un libro importante. 

En su conjunto, la obra de Pedro Langa Aguilar se caracteriza por su escritura sencilla y didáctica. Toda persona que quiera alcanzar un conocimiento más profundo del movimiento ecuménico a través de algunas ilustres figuras de los últimos tiempos, debería pasar por la lectura del presente libro.

lunes, 10 de abril de 2017

Andrés Sorel: Las voces del Estrecho. Por Celestino Epalanga

Sorel, Andrés: Las voces del Estrecho. Akal, Madrid, 2016. 222 páginas. Comentario realizado por Celestino Epalanga.

El autor, nacido en Segovia durante la guerra civil, filósofo y literato galardonado en 2013 con el premio José Luis Sampedro, ha publicado 50 libros entre novelas y ensayos. En esta obra Las voces del estrecho, Sorel da rostro y voces a los muertos anónimos. Pone nombres a quienes los perdieron junto con la vida en el mar. Documenta los indocumentados. Habla de las víctimas de la emigración y del fenómeno migratorio provocado por causas económicas y crisis humanitarias, de gentes que, procedentes de África, buscan las costas españolas para intentar desarrollar nuevas formas de vida; en definitiva, de gente que escapa al abrazo de la muerte que les amenaza desde el nacer. Se denuncia la explotación, el latrocinio de las grandes empresas y regímenes políticos, coloniales o lacayos, sobre territorios cuyas riquezas esquilman; las guerras y las cruzadas militares ininterrumpidas para apoderarse de sus minerales; el tráfico de seres humanos, las torturas y los sufrimientos de los miles de niños que no llegan a alcanzar playa alguna, o si lo hacen, pasan a formar parte de trabajo y vida que les imponen «aquellos que nunca serán culpabilizados por las muertes de quienes no alcanzan la tierra prometida» (p. 9). 

Las voces del estrecho se unen a las voces del genocidio provocado por las guerras en el Oriente Medio, en África y en Asia, a la dolorosa marcha de esos miles de mujeres, niños y hombres que huyen de las masacres provocadas «por los aviones y tropas de los países occidentales que siempre buscan beneficios para su economía y estrategia de dominio mundial» (p. 10). Esas voces muertas que componen una suerte de oratorio o canto fúnebre nos dicen que no se emigra por placer sino más bien para buscar la supervivencia. Esta obra nos habla de personajes que se han extraviado por el camino en busca del paraíso, España, sorprendidos por espejismos sórdidos y caprichosos, y de unas vidas interrumpidas, de sueños quebrados y de historias humanas que el autor va a intentar eternizar. 

El mar se ha tragado miles de vidas y Sorel intenta rescatar las voces que ya nadie escucha, a las que no se da importancia a las víctimas sin nombre, las voces del Estrecho. Es un libro intenso, un libro que duele porque es un relato de sueños rotos, de anhelos de libertad frustrados, de la miseria y el oscurantismo en que vivían, de la violencia que soportaban, todo lo cual les llevó a abandonar su tierra, a romper con sus raíces, en el intento de buscar una vida mejor.