miércoles, 6 de mayo de 2026

Bruno Forte: ¿Quién decís que soy yo? Por Mª Dolores de Miguel Poyard

Forte, Bruno: ¿Quién decís que soy yo? Caminamos con Jesús en el Evangelio de Marcos. Paulinas, Madrid, 2013. 84 páginas. Comentario realizado por Mª Dolores de Miguel Poyard.

Los secretos invitan al silencio y a la concisión. Por eso este libro es muy breve, porque va desvelando un secreto que causa estupor y conmueve a quien lo recibe, el «secreto mesiánico»; la «imposible posibilidad» del Amor de Dios, que, como un nuevo Abraham, entrega a su único Hijo, derrama su Espíritu sobre nosotros y nos renueva profundamente si nos abrimos a Él. 

Bruno Forte nos presenta el itinerario para unos ejercicios espirituales basados en el evangelio de Marcos. Elige este evangelio porque, como dice el cardenal Martini, Marcos nos ofrece una catequesis dirigida a los catecúmenos, a cuantos se inician en el camino de la fe; un itinerario pascual que interpela y obliga, a quien se adentra en él, a posicionarse y responder a un interrogante fundamental que da título al libro: ¿Quién decís que soy yo? 

La obra se dirige a un público universal: a los creyentes que quieran encontrarse vitalmente con el Dios de la vida y a cuantos quieran reflexionar sobre las opciones vitales de Jesús y su salvación ofrecida a todos. 

El texto se divide en tres capítulos principales, correspondientes a cada una de las

lunes, 4 de mayo de 2026

Rafael Luciani: Regresar a Jesús de Nazaret. Por Lázaro Sanz Velázquez

Luciani, Rafael: Regresar a Jesús de Nazaret. Conocer a Dios y al ser humano a través de la vida de Jesús. PPC, Madrid, 2014. 326 páginas. Comentario realizado por Lázaro Sanz Velázquez.

«Después de veinte siglos de cristianismo, los que nos decimos “cristianos” hemos de regresar a Jesús para arraigar nuestra fe» (p. 5). Esta es la vigorosa llamada que nos hace Rafael Luciani (profesor de la Universidad Católica Andrés Bello y de la Universidad Pontificia Salesiana) en este trabajo, invitándonos a revisar radicalmente modos pocos correctos de pensar a Jesucristo, prácticas religiosas poco fieles a Jesús, estilos de vida que desfiguran el seguimiento de Cristo. 

Su propósito es abrir un camino que, recuperando la memoria histórica de Jesús, nos conduzca a vivir con el mismo espíritu con que él vivió su humanidad y, así, nos ayude a encontrarnos con el Dios vivo del Reino, a cuyo servicio entregó su vida entera. 

Para Rafael Luciani, «regresar a Jesús no es simplemente buscar saber más datos históricos o arqueológicos acerca de su vida, o comprobar si los que tenemos fueron o no históricos, o a qué estrato de la tradición pertenecen. Es retomar el espíritu con que él vivió su humanidad y discernir, desde ahí, la nuestra. Es encontrar a Dios donde él lo encontró» (p. 23). Se trata, pues, en primer lugar, de aceptar la humanidad histórica de Jesús como paradigma de nuestro modo de ser humanos: