Kadaré, Ismaíl: Las mañanas del café Rostand. Motivos de París. Alianza, Madrid, 2018. 324 páginas. Traducción de María Roces González. Comentario realizado por Luis Ignacio Martín Montón.
No resulta sencillo catalogar en un género concreto o materia la última obra del Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2009, el escritor albanés Ismaíl Kadaré. Con un carácter primordialmente autobiográfico encadena una serie de recuerdos, reflexiones, consideraciones políticas y culturales, y vivencias personales que hacen que termine siendo un ensayo histórico sobre su país, un retrato de su Albania desde el exilio y, por extensión, sobre el comunismo durante todo el siglo XX.
A pesar del título, no nos hace partícipes de lo que ocurre en el café mientras reflexiona, crea y escribe, sino que nos hace saber lo que reflexiona, crea y escribe mientras se encuentra en el Rostand; el local parisino apenas aparece al principio del libro y algo más al final.
Echando mano en ocasiones de un imaginativo e inusual humor –a veces por medio de una pretendida y fingida inocencia– y desde una posición “irónica, irreverente o simplemente irresponsable” como él mismo indica (p. 62), revolotea de un asunto a otro, de un modo aparentemente inconexo, pero siempre con la intención de tratar de entender y de hacer entender Albania, un país excepcional,
