Mostrando entradas con la etiqueta Nuestro mayor don. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nuestro mayor don. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de marzo de 2014

Henri Nouwen: Nuestro mayor don. Por Javier Sánchez Villegas

Nouwen, Henri: Nuestro mayor don. Una meditación sobre morir bien y cuidar bien. PPC, Madrid, 2001 (edición original de 1994). Colección Sauce 94. 121 páginas. Traducción de Isabel González-Gallarza Granizo. Comentario realizado por Javier Sánchez Villegas.

Henri Nouwen es un maestro de espiritualidad. En un comentario a otra obra suya, ya hicimos una semblanza sobre él y recorrimos toda su producción literaria (ver aquí). Por este motivo, te remito a aquella reseña.
Fruto de una experiencia traumática (murió un chico con una deficiencia en la comunidad del Arca de Daybreak en Toronto, Canadá, en la que él vivía), Nouwen aprovechó un retiro personal de una semana en Friburgo, Alemania, en casa de unos amigos, para meditar y escribir sobre la muerte. Preciso, sobre el arte de morir bien y cuidar bien a los que se encuentran en una situación real de muerte. Sí, ya sé que este es un tema tabú, y que hace dos meses ya hablaba de este mismo asunto al comentar otra obra, en este caso de José Carlos Bermejo: Estoy en duelo (ver aquí). Pero, en ocasiones, la vida te pone en el disparadero y no tienes más remedio que reflexionar sobre ella. En el primer caso, porque me enfrentaba a la muerte del padre de Cristina, mi mujer. Y ahora, porque me he tenido que enfrentar a la muerte de mi padre. No, no quiero ponerme triste. Simplemente que no podemos vivir de espaldas a esta cuestión, pues la realidad es muy tozuda y siempre acaba imponiéndose.