lunes, 2 de noviembre de 2026

Santiago Agrelo: Emigrante: el color de la esperanza. Por Rosario Paniagua Fernández

Agrelo, Santiago: Emigrante: el color de la esperanza. PPC, Madrid, 2015. 358 páginas. Comentario realizado por Rosario Paniagua Fernández. 

En el camino de pasos innumerables, el camino de la inmigración, el color que ha de predominar es el de la esperanza. La mirada del otro que acoge ha de colorear tantas privaciones, soledades, intemperies, hambres, heridas y enfermedades. El color de la esperanza es el que colorea los diversos escritos recopilados en el libro. La esperanza es que un día las fronteras se vuelvan umbrales, que los pobres atraviesen hacia el interior de la casa de todos; y que en el inmigrante el que lo reciba vea a Dios, vulnerable en sus hijos; vea a un hermano que llega de lejos; vea la belleza de un futuro más hermoso «para todos». 

Santiago Agrelo es franciscano, ha sido profesor y ha desempeñado diversos cargos en su congregación. Autor de numerosos artículos, en la actualidad es arzobispo emérito de Tánger. El autor escribe de algo que conoce bien y en lo que está seriamente comprometido: de hombres, mujeres y niños erradicados de su tierra, echados de sus hogares, apartados de su cultura, desplazados de su mundo, señalados como una amenaza. En este grupo caben todos los participios de la exclusión, todos los verbos de sufrimiento para los marginados, y de crueldad para quienes los excluyen. Participios de verbos cuyo sujeto agente no es Dios, sino los endiosados; no es la justicia, sino la inequidad; no es la solidaridad, sino la