Blondel, Maurice: Cuadernos íntimos (1883-1894). Sígueme, Salamanca, 2022. 448 páginas. Traducción de Mariano Ballano León. Comentario realizado por Santiago García Mourelo (Universidad Pontificia de Comillas).
Una vez más, la editorial Sígueme (Salamanca) ofrece una preciosa perla, un tesoro escondido a los lectores hispanohablantes. “Nobleza obliga” —decían los clásicos—, a reconocer su desinteresado e imprescindible servicio a la cultura, a la Iglesia y a cada cristiano en particular. Quien guste de la espiritualidad, la reflexión filosófica y religiosa, o la mística, encontrará en los Cuadernos íntimos (1883-1894), de Maurice Blondel, una fuente de inspiración e investigación, una topografía de la voluntad y una cartografía del alma y el deseo que, insaciablemente, buscan la unión con el “Único necesario” —como el filósofo de Dijon se refería a Dios, evocando el pasaje de Marta y María en el evangelio de Lucas (cf. Lc 10, 38-42)—, en cada decisión y en cada acto.
Con apenas veinte años, Blondel comenzó a escribir sus pensamientos cotidianos como un ejercicio de estilo; también, para vencer las resistencias de la pereza y la superficialidad y, ante todo, para recoger los resultados de sus propios sentimientos, impresiones y actos, considerados como “un laboratorio” (p. 256) en el que experimentar, en el fondo de su voluntad, la radical apertura a lo transcendente, constitutiva del ser humano, que solo se resuelve en Dios, en su Cristo y bajo las insinuaciones del Espíritu.
