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viernes, 27 de febrero de 2026

Han, Byung-Chul: La sociedad del cansancio. Por Javier Sánchez Villegas

Byung-Chul Han: La sociedad del cansancio. Herder, Barcelona, 2024. 118 páginas. Comentario realizado por Javier Sánchez Villegas.

Confieso que mi encuentro con La sociedad del cansancio de Byung-Chul Han no ha estado exento de cierta resistencia inicial. Había escuchado tantas veces el nombre del autor, lo había visto citado en contextos tan diversos —desde sesudos libros de filosofía, artículos en el periódico hasta referencias fugaces en redes sociales (en las que prácticamente no entro, salvo para hacer publicidad de los comentarios a los libros que publico en Libris Liberi)— que me acerqué a este libro con esa desconfianza casi instintiva que provocan las obras excesivamente celebradas. Uno se pregunta, inevitablemente, si detrás del eco constante hay verdadera sustancia o simplemente una moda intelectual pasajera. El beneficio de la duda se lo concedí tras saber que le entregaban el premio Princesa de Asturias de 2025. Sin embargo, a pesar de todo, bastaron unas pocas páginas para comprender que no estaba ante un texto más, sino ante uno de esos ensayos breves que, sin necesidad de exhibir erudición pesada ni aparato académico abrumador, logran introducirse en zonas muy profundas de la experiencia contemporánea.

Byung-Chul Han posee, entre otras virtudes, la capacidad de formular diagnósticos culturales con una claridad casi incómoda. Su escritura es concisa, pero no superficial; breve, pero extraordinariamente densa. En La sociedad del cansancio

viernes, 25 de marzo de 2022

Byung-Chul Han: Caras de la muerte. Por Javier Sánchez Villegas

Han, Byung-Chul: Caras de la muerte. Investigaciones filosóficas sobre la muerte. Herder, Barcelona, 2020. 274 páginas. Traducción de Alberto Ciria. Comentario realizado por Javier Sánchez Villegas.

¿Tiene sentido hoy tratar el tema de la muerte? ¿No nos hemos acostumbrado a vivir como si fuéramos inmortales? Cementerios, tanatorios, hospitales… parece que todo lo que tiene que ver con la finitud humana lo ponemos a un lado, no vaya a ser que nos lleve a tener una mirada sobre la realidad y sobre nosotros mismos distinta de la ficción en la que nos hemos instalado.

Por este motivo, nos parece valiente el planteamiento de Byung-Chul Han, autor coreano (Seúl, 1959) formado en Filosofía, Literatura y Teología en las universidades de Friburgo y Múnich. Es profesor en distintas universidades suizas y alemanas, y autor de más de una decena de libros (muchos de ellos pueblan las mesas de novedades de las librerías especializadas).

Caras de la muerte (Todesarten, en su versión original), la obra que estamos presentando, vio la luz en 2015. Y claramente ocupa un lugar especial en la obra de Han. De alguna forma es un paso más a los dados en su obra Muerte y alteridad, de 2012.

La muerte ha estado presente en la filosofía desde los orígenes. Ya el pensador

lunes, 25 de enero de 2021

Byung-Chul Han: El aroma del tiempo. Por Libris Liberi

Han, Byung-Chul: El aroma del tiempo. Un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse. Herder, Barcelona, 2015. 168 páginas. Traducción de Paula Kuffer. Comentario realizado por Libris Liberi.

Empleando uno de sus ya famosos neologismos, el papa Francisco afirma, en Laudato Si’ n. 18: “A la continua aceleración de los cambios de la humanidad y del planeta se une hoy la intensificación de ritmos de vida y de trabajo, en eso que algunos llaman «rapidación»”. Pero, ¿qué significa esta aceleración en el ritmo vital y qué implicaciones tiene de cara a la ecología integral? 

A responder esta pregunta puede ayudar el ensayo del filósofo coreano-alemán que aquí presentamos. Para Han, el problema al que nos enfrentamos no es sólo la aceleración de la vida, sino la atomización del tiempo, la disincronía y la ruptura de la narración que ello implica. En su elegante discurso, nuestro autor dialoga con Heidegger, Lyotard, Derrida y Hannah Arendt, a quien corrige precisamente en su concepción de la vida activa y de la reflexión. Y es que Han propone, como solución, recuperar la vida contemplativa; sabiendo, eso sí, que “la vida contemplativa sin acción está ciega” y que “la vida activa sin contemplación está vacía” (p. 160). 

Bellas y sugerentes son las páginas dedicadas al reloj aromático de incienso (hsiang-yin), que introducen al lector en la danza del mundo.