Delp, Alfred: Escritos desde la prisión. Sal Terrae, Santander, 2012. 224 páginas. Introducción de Thomas Merton. Comentario realizado por María Arinero García.
El 2 de febrero de 1945, los oficiales nazis que entraron en la celda de Alfred Delp para consumar la sentencia a la horca a que había sido condenado el 11 de enero anterior no sabían, probablemente, que se encontraban ante un profeta. Se le acusaba de un delito de alta traición, de colaboración en el atentado contra Hitler el 20 de julio anterior. Aunque en el juicio el tribunal no había podido probar la acusación, se había ratificado en la pena por su dedicación al Círculo de Kreisau, por su trabajo como sacerdote jesuita y por su visión social-cristiana del mundo.
Alfred Delp nació en Mannheim, Alemania, en 1907. De padre luterano y madre católica, fue bautizado en la Iglesia católica, pero recibió una educación luterana. En su biografía se cuenta que hacia los catorce años, tras reñir con un pastor luterano, se dirigió a la vecina parroquia católica de Lampertheim y, a partir de entonces, siguió la religión de su madre. En 1926 ingresó en el noviciado jesuita de Feldkirch, en Austria.
Filósofo y pensador social, sus Escritos desde la prisión son la reflexión, meditación y oración durante los casi cinco meses transcurridos entre el 8 de agosto de 1944 y el 2 de febrero de 1945, primero en la prisión de la Gestapo en la
