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lunes, 2 de febrero de 2026

José Tolentino Mendonça: Ningún camino será largo. Por Mª Dolores de Miguel Poyard

Tolentino Mendonça, José: Ningún camino será largo. Para una teología de la amistad. San Pablo, Madrid, 2013. 284 páginas. Comentario realizado por Mª Dolores de Miguel Poyard.

José Tolentino ha sabido conjugar en esta obra su triple condición de sacerdote, profesor y poeta, para ofrecernos un estudio sobre la amistad innovadoramente teológico, riguroso y creativo.

Es innovador, porque explora caminos nuevos, con resultados francamente liberadores. Comienza subrayando la inflación, en nuestros días, del término «amor» y sugiere contemplar la relación con Dios como amistad, más que como amor esponsal. Así, desde la necesaria distancia entre los amigos, subraya la absoluta gratuidad del Amor de Dios y su decidido respeto a la autonomía del hombre, quien, a su vez, experimenta la unión con Él, pero también la distancia de un Dios siempre mayor que le obliga a salir continuamente de sus seguridades, de las rutinas que pueden desembocar en idolatrías.

Es teológico, porque Dios se presenta como origen y referente de toda amistad verdadera; la garantía es amar a los amigos en Él y desde Él. A lo largo de todo el texto se van mostrando diversas historias de amistad contenidas en la Biblia que ayudan a contemplar a Dios, vivo y actuante, en cada amigo verdadero. El discípulo amado del Evangelio de Juan se presenta, asimismo, como testigo vivo de que la

miércoles, 22 de enero de 2020

José Tolentino Mendonça: Elogio de la sed - Texto

Mendonça, José Tolentino: Elogio de la sed. Sal Terrae, Santander, 2019. 164 páginas. Traducción de Jesús García-Abril.

El día 8 de enero publicábamos en el blog un comentario a la obra de José Tolentino Mendonça: Pequeña teología de la lentitud (ver aquí). En él, ya establecíamos una pequeña semblanza del autor. Por ese motivo, no la repetimos aquí.
Hoy queremos compartir con vosotros varios fragmentos de la obra y una oración: La oración de la sed. Porque todos tenemos sed y queremos saciarla. ¡Ojalá escuchemos la voz de aquel que dice: "Dame de beber"!

"Tener sed y saciarla: de esto habla José Tolentino Mendonça en las reflexiones ofrecidas durante los ejercicios espirituales que dirigió, en la cuaresma del año 2018, al papa Francisco y a la Curia romana y que ahora se recogen en este libro.

Es la verdadera sed: la sed de las periferias del mundo; la sed de quien se muere; la sed que es dolor del alma, vulnerabilidad extrema de una vida que no encuentra salida. Es la sed que constituye la enfermedad de estar siempre insatisfechos, prisioneros de la mercantilización del deseo; pero es también la sed que nos hace movernos, que se convierte en estímulo para un nuevo viaje existencial.

miércoles, 8 de enero de 2020

José Tolentino Mendonça: Pequeña teología de la lentitud. Por Javier Sánchez Villegas

Mendonça, José Tolentino: Pequeña teología de la lentitud. Fragmenta, Barcelona, 2019. 74 páginas. Traducción de Teresa Matarranz. Comentario realizado por Javier Sánchez Villegas.

Me imagino que, a estas alturas, todo el mundo de Iglesia debe conocer a José Tolentino Mendonça. Es arzobispo-bibliotecario portugués del Vaticano, encargado el año pasado (en 2008) de dar los ejercicios espirituales de Semana Santa tanto al Papa como a la curia vaticana. De hecho, en la editorial Sal Terrae, han publicado un libro cuyo título es Elogio de la Sed, en el que se recogen dichos ejercicios espirituales (en su momento ya haremos una reseña de este libro, porque me ha parecido extraordinario). 

Como ya os comenté hace varios meses, en septiembre tuve un accidente de moto muy importante (alcance múltiple y un coche me pasó por encima). De entrada, es un milagro que esté vivo o que, como mínimo, no esté en silla de ruedas. Por otra parte, mi recuperación está siendo muy buena, hasta el punto de que ahora puedo moverme con muletas (hasta hace poco tiempo iba en silla de ruedas). Puedo moverme, sí, pero todo muy despacio. Me visto despacio, me ducho despacio... todo lo hago despacio (obviamente, porque no puedo hacerlo deprisa). La cuestión es que cae en mis manos este libro de José Tolentino Mendonça que se titula Pequeña teología de la lentitud. ¡Este es el momento de leerlo!, pensé. Y me puse manos a la obra. No tardé mucho en acabarlo, pues tiene solo 74 páginas. Pero qué densidad y qué maravilla todo lo que dice. A veces creo que los libros más pequeños en páginas encierran la pureza de las verdades mejor que los grandes.

jueves, 16 de febrero de 2017

José Tolentino Mendonça: Hacia una espiritualidad de los sentidos. Por Esteban Gennuso

Tolentino Mendonça, José: Hacia una espiritualidad de los sentidos. Fragmenta, Barcelona, 2016. 72 pp. Traducción de Teresa Matarranz. Comentario realizado por Esteban Gennuso.

Una nueva mística se abre camino por los campos de la espiritualidad. El cristiano, en todas sus condiciones, es llamado a entrar en la experiencia de relación con Dios por un camino nuevo. Y he aquí que de la mano de José Tolentino Mendonça se torna sencillamente atrayente. Por medio de esta pequeña pero contundente obra, el profesor, teólogo y miembro del Consejo Pontificio de la Cultura, invita a acercarse a la espiritualidad de los sentidos, a una mística que integre sin conflictos la corporalidad humana.
A lo largo de unas pocas, pero sabrosas páginas, se reconoce que nos hemos acostumbrado —o mal acostumbrado— a unas místicas que parecían obligar a ocultar los sentidos. Y, sin embargo, a partir de Thomas Merton se descubre que la mística ha entrado en una nueva etapa, la de una experiencia cotidiana, solidaria e integradora. Rahner había vaticinado en su momento que “¡el cristiano del futuro será místico o no será!”. ¿De qué se trata? De ponernos en juego a nosotros mismos. De no dejar de lado nada de lo que somos para encontrarnos con Dios. La espiritualidad actual encuentra la necesidad de integrar el aspecto más inminente y cercano con el que el hombre se encuentra todos los días: su propio cuerpo. Los sentidos —y bien advierte el autor: ¡todos ellos!— son un lugar, una hermenéutica, para el encuentro real y cotidiano con Dios.
Sin dudas estamos frente a un libro que bien sostiene el famoso adagio non multa sed multum. La brevedad de sus palabras permite gustar cada una de ellas. Redactadas con un cierto toque poético y de apreciable literatura, encontraremos en ellas pequeñas citas de los más variados autores. Desde Karl Rahner a Sigmund Freud, pasando por Michel de Certeau o Fernando Pessoa, descubriremos el deseo de profundizar aún más en esta mística. Pero no solo esta lectura abre el deseo de saber más, sino de gustar más y mejor de esta espiritualidad que se propone. José Tolentino Mendonça dice que hacen falta maestros que nos conduzcan por la escuela de una espiritualidad de los sentidos, pero al leer estas páginas, ¿no estamos frente a uno de ellos?