Casavella, Francisco: El día del Watusi. Anagrama, Barcelona, 2016. 896 páginas. Comentario realizado por Jorge Sanz Barajas (Profesor de Literatura Española, Colegio “El Salvador” de Zaragoza. E-mail: jsanz@jesuitaszaragoza.es).
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Estamos de enhorabuena. Quizá porque el novelista más brillante del fin de siglo, Francisco Casavella, acaba de ser reeditado por Anagrama. La trilogía correspondiente a El día del Watusi (Los juegos feroces [2002], Viento y joyas [2002] y El idioma imposible [2003] en la editorial Mondadori) había sido reeditada por Destino en 2009, pero desde hace tiempo era difícil encontrar ejemplares. Y es que no es fácil hallar mayor placer lector que abrir estas páginas de Casavella. Es cierto que el volumen de Anagrama, con sus casi novecientas páginas, puede asustar a más de uno, pero es que nadie trazó las líneas maestras de la Transición como él. Casavella decía –y tenía más razón que un santo– que la gente explicaba aquellos años tras la muerte de Franco según les había ido en la fiesta. Y da la casualidad de que solo han hablado de ella quienes han salido bien parados. Demasiado bien, quizá.
La trilogía El día del Watusi crece día a día; fermenta, como los buenos libros, y alimenta de buena literatura a otros que se confiesan herederos de la prosa brillante, borde y vitriólica de Casavella o bien lo rememoran sin citarlo. Da igual. Las huellas en los libros se notan a distancia, y quien echa mano de la “caja de herramientas Casavella” no podrá esconder esa tara indeleble en sus letras. Me confieso, de antemano, culpable.
