Fantova, Fernando: Diseño de
políticas sociales. Fundamentos, estructura y propuestas. Editorial CCS,
Madrid, 2015. 436 páginas. Comentario realizado por Fernando Vidal (Universidad Pontificia Comilas, @fervidal31).
En los últimos años se insiste mucho en que las políticas y acciones
sociales necesitan indicadores para medir su impacto, pero lo que realmente
necesitan son métodos concretos y de eficacia medible. Incluso carecemos de una
metodología para el policy making.
Precisamente este libro pretende aportar conceptos y categorías básicas para
poder diseñar bien las políticas sociales. Fernando Fantova es uno de los
teóricos más importantes de nuestro país en políticas sociales y además lo hace
desde la experiencia, ya que ha ejercido como viceconsejero del Gobierno Vasco
en ese sector.
Es un libro para comenzar, puede ser leído por cualquiera que quiera
iniciarse o pensar en las políticas sociales. Parte trazando un mapa de los
conceptos elementales, describe sintéticamente los contextos y señala los
principales debates. En eso emplea la primera parte del libro. La segunda parte
dibuja una gran matriz que clasifica los temas y modos de las políticas
sociales. Aquí Fantova tiene destreza de arquitecto porque extiende los planos
de lo que debería ser un Estado de bienestar asentado en la ciudadanía y
solidaridad.
Fantova reconstruye el diseño de políticas sociales partiendo de los
conceptos elementales, hasta desplegar un amplio mapa de las tipologías. Al
contemplar el fenómeno, reconoce el carácter estratégico y procesual de toda
política social, pero advierte que es una política social también constituye un
sistema y una red y, en el fondo, toda política social es también un relato.
Efectivamente, «una política es un marco cognitivo (framing) que intenta orientar y legitimar los cursos de acción» (p.
41). Por eso es necesario un enfoque transdisciplinar. Yendo más lejos, «es
necesario que se produzca una hibridación o mestizaje entre las diferentes
formas de conocimiento» (p. 32). El diseño de políticas sociales tiene un
carácter prudencial o praxiológico porque, como dice Demetrio Casado, «la
ciencia no revela el deber ser de las cosas».
