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viernes, 1 de marzo de 2024

Olegario González de Cardedal: Confirmarse. Por Mª Ángeles Gómez-Limón

González de Cardedal, Olegario: Confirmarse. Para llegar a ser cristiano. San Pablo, Madrid, 2008. 96 páginas. Comentario realizado por Mª Ángeles Gómez-Limón.

La obra que presentamos en este momento puede prestarse a error. Su reducido tamaño y sus características formales (número de páginas, estilo de letra, etc.) darían la impresión de que nos encontramos ante un «libro de bolsillo», «de divulgación». Y, ciertamente, en parte lo es. Pero es mucho más: nos encontramos ante una obra «de firma». Estas breves páginas contienen una carta a Carmen y Ramón, dos jóvenes amigos que van a recibir el sacramento de la confirmación. ¿Y qué decir de la carta que un teólogo como González de Cardedal escribe con este motivo? Efectivamente, es un auténtico precipitado teológico, más aún, «sapiencial», que un hombre experimentado ofrece a quienes se inician por los caminos de una existencia creyente. 

La obra que comentamos, aún dentro de su concisión, se estructura en once capítulos breves: «El encuentro», «La vida cristiana», «La experiencia de la gracia», «El cultivo de la vida espiritual», «Sacramentos y oración», «Miembros de una comunidad», «La Iglesia», «Búsqueda de la verdad», «El ideal cristiano», «Alegría y amistad» y «Epílogo». Sus títulos ponen de manifiesto que nos encontramos ante una exposición –en rápidos trazos– de algunos de los grandes temas de la vida cristiana. La densidad y la precisión de las reflexiones realizadas nos sitúan ante un

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Olegario González de Cardedal: Al ritmo del diario vivir. Por José Manuel Burgueño

González de Cardedal, Olegario: Al ritmo del diario vivir. Cultura, política y ciudadanía. PPC, Madrid, 2007, 396 páginas. Comentario realizado por José Manuel Burgueño.

No hay muchos teólogos que asuman la responsabilidad social de saltar al ruedo de los grandes medios de comunicación y exponerse desde ahí al examen de la opinión pública. Y menos aún, de la talla del profesor y académico Olegario González de Cardedal. Durante su vida laboral activa, entre los años 1975 y 2000, publicó en todos los periódicos de tirada nacional casi ciento ochenta artículos, una selección de los cuales se recogió luego en un tomo titulado La palabra y la paz, 1975-2000 (PPC, Madrid, 2000). El presente volumen recopila los publicados desde esa fecha hasta 2007, que aparecieron básicamente en dos diarios: ABC y El País. Un total de 75 artículos de muy diversos temas, desde política, ética, educación o teología, hasta las figuras de Juan Pablo II, Laín Entralgo, Unamuno o Ratzinger. 

La actualidad es, como parece obligado en un periódico, punto de partida para la mayoría de sus artículos: una efemérides, como los 40 años del Vaticano II, el primer aniversario del papado de Benedicto XVI o el medio siglo de la muerte de Teilhard de Chardin; un acontecimiento reciente como el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York o la beatificación de Carlos de Foucauld; un debate abierto en la opinión pública, como la mención de las raíces cristianas de Europa en su Constitución, la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía, el matrimonio

lunes, 19 de junio de 2017

Olegario González de Cardedal: Cristianismo y mística. Por Gabino Uríbarri Bilbao

González de Cardedal, Olegario: Cristianismo y mística. Trotta, Madrid, 2015. 357 páginas. Comentario realizado por Gabino Uríbarri Bilbao (Facultad de Teología, Universidad Pontificia Comillas de Madrid. Comisión Teológica Internacional, Roma).

Don Olegario se adentra en un tema de gran actualidad, como es el resurgir ambiental del interés por la mística. Nuestro autor lee esta circunstancia en una doble clave: como una oportunidad para el verdadero encuentro con el Misterio, a través de las fuentes originales cristianas, especialmente la Biblia y la liturgia; o como un descafeinamiento de lo religioso y de lo cristiano, bajo el ropaje del ocultismo, lo terapéutico, el subjetivismo emocional, como una nueva gnosis (pp. 9-11).

La obra consta de tres partes principales, bastante independientes aunque convergentes, que da la sensación de haberse escrito sin un plan global de conjunto.

La primera parte se titula “Cristianismo y mística”. Contiene cuatro capítulos, bastante independientes entre sí. En el primero aborda «La mística como forma de existencia cristiana» (pp. 15-49). Ya aflora el talante básico del libro y del tratamiento de la cuestión. Jesús no fue propiamente un místico, sino un profeta (pp. 27-29). De lo cual se deduce que lo primero y principal que el cristianismo ofrece a todos no es ni mística ni experiencia mística. Si, dada la coyuntura, el cristianismo apostara por presentarse como una terapia para satisfacer las necesidades de experiencia religiosa de nuestra sociedad, entraría en un camino de desnaturalización de sí mismo. Esta idea, presentada de muchas maneras, es como una cantinela que se repite sin cesar; constituye la tesis central. Lo que el cristianismo ofrece, y debería hacerlo con todo su vigor desde sus fuentes objetivas (Escritura y Liturgia), es el encuentro con el Misterio. Para algunos pocos esto tomará la forma de mística.

martes, 14 de febrero de 2017

Olegario González de Cardedal: Ciudadanía y cristianía. Por Pablo Ruiz Lozano

González de Cardedal, Olegario: Ciudadanía y cristianía. Una lectura de nuestro tiempo. Encuentro, Madrid, 2016. 348 páginas. Comentario realizado por Pablo Ruiz Lozano (Doctor en Filosofía y Licenciado en Teología. Facultad de Teología de Granada).

En los últimos años no es extraño encontrarse noticias de ataques a la libertad religiosa o a instituciones y a referentes católicos de España. Quizás afirmar que hay persecución contra lo cristiano en nuestro país pueda ser exagerado, aunque a algunos les guste buscar la confrontación. Sin embargo, es un hecho que en España hay una dificultad para integrar al que vive y piensa de manera diferente. Lo fácil es situarse en el extremo y tratar de negar la existencia al que no está de acuerdo con nuestra propia manera de pensar. Y esto aparece como una constante en nuestro país, salvo épocas excepcionales, en una cuestión tan importante como es el de la fe y, en concreto, el de la fe católica.

Por eso, siempre tiene que ser bien recibido cualquier libro que trate de ofrecer luz a este problema. Y eso es lo que pretende este texto de Olegario González de Cardedal: ofrecer una mirada a nuestra realidad en España, que ayude, en especial a los creyentes cristianos, a vivir su fe como ciudadanos en una sociedad plural. Que tiene muchas raíces cristianas, pero donde lo cristiano es cada vez más desplazado e, incluso, más rechazado. Y en donde a los cristianos parece que les cuesta vivir a la vez sin dificultad su fe, junto con el compromiso que nace de ella, y también su realidad como ciudadano.

lunes, 17 de agosto de 2015

Olegario González de Cardedal: El rostro de Cristo. Por Libris Liberi

González de Cardedal, Olegario: El rostro de Cristo. Encuentro, Madrid, 2012. 440 páginas. Comentario realizado por Libris Liberi.

No puede sorprender, dado el autor, que esta obra combine rigor teológico, hondura espiritual, finura humana, sensibilidad artística y amplio conocimiento cultural. Son seis capítulos de origen, estilo, objetivo y extensión diferentes que, sin embargo, tienen unidad en el rostro de Cristo encarnado en el arte (pintura, escultura, teatro), sobre todo castellano. El primer capítulo ofrece el marco teórico para el resto, destacando que el rostro de Cristo plasma la gloria de Dios en el rostro del hombre. Los siguientes capitulos son concreciones, aplicaciones o ejemplificaciones: sobre la Passio en la exposición de Las Edades del Hombre, sobre Cristo en Castilla, sobre el "Expolio" de El Greco y "El grito" de Díaz Castilla (espléndidas páginas sobre el "despojarse para revestirse"), sobre el deseo de Dios y el amor a las letras y, finalmente, sobre la dimensión dramática del pensamiento bíblico. Para González de Cardedal, "la historia del arte en la época moderna se bifurca a partir del instante en que los artistas desisten de descifrar el rostro del hombre en la faz de Cristo" (pág. 208). Aunque destaca, por ejemplo, la profunda "ósmosis entre sociedad, cultura y religión" del siglo XVI español (pág. 292), no es el suyo un planteamiento de añoranzas. Con talante integrador subraya que la "contraposición entre el ver y el oír, entre la Biblia y la Liturgia, fue un empobrecimiento para las dos laderas, para la católica y la protestante" (pág. 339). Ya en el epílogo, el autor

lunes, 6 de julio de 2015

Olegario González de Cardedal: El hombre ante Dios. Por Juan Quelas

González de Cardedal, Olegario: El hombre ante Dios. Razón y testimonio. Sígueme, Salamanca, 2013. 157 páginas. Comentario realizado por Juan Quelas (Universidad Católica Argentina).

«¿Es Dios una pregunta perenne ínsita en el corazón del hombre para la que busca respuesta, o es una respuesta que dan los creyentes para la que no existe previamente ninguna pregunta, espera, o deseo en el corazón humano?» (10). Pareciera que la historia de los últimos siglos de Occidente se decanta por la segunda respuesta. Y, sin embargo, la especificidad del cristianismo está en el primer camino: el hombre se pregunta por Dios porque ya ha sido encontrado por Él, con un ardiente amor que sale de sí para buscar al hombre. Este primer camino es propio del cristianismo. El otro es la tentación de todos los prometeísmos de la historia (y, por supuesto, también los contemporáneos) que, a fuerza de buscar el hombre, pretenden que podrá hallar algo por su propio esfuerzo desmedido: se trata de la recreación permanente del mito de Prometeo o de Sísifo, el reverso de la vía cristiana. El resultado final de esto es el estrellarse contra un muro infranqueable (esta vía está recreada magistralmente como relato en el admirable cuento «El perseguidor», de Julio Cortázar). Desde aquella pregunta que encontramos en el inicio del primer libro de la Biblia: «Adán: ¿dónde estás?» (Gen 3, 9) hasta las últimas palabras del último libro de la misma Biblia: «¡Ven! Que venga el que tiene sed» (Ap 22, 17), las Sagradas Escrituras se alzan como testimonio de esa búsqueda permanente que, a lo largo de la historia, Dios ha hecho del hombre. Y de ese hombre que, como respuesta a ese deseo inscripto en sus entrañas, sale de sí para buscar a quien lo busca. Así se encuentra el hombre ante Dios. El buscado ante el buscador. Si este es el camino, la posibilidad de encontrar a aquel que nos ha encontrado dependerá en gran parte de saber oír esa voz que nos busca y, habiéndola percibido, responderle. Afinar los instrumentos de percepción es tarea urgente si el hombre actual no quiere eliminar la palabra y la realidad de Dios de su horizonte y, de este modo, estrechar su propia humanidad. Porque don Olegario se refiere a ese Dios philántropo, amigo-de-los-hombres, y no (nunca) de un Dios inquisitorial ante el que hubiera que ocultarse o del que hubiera que defenderse.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Olegario González de Cardedal: Dios en la ciudad. Por Gonzalo Villagrán Medina

González de Cardedal, Olegario: Dios en la ciudad. Ciudadanía y cristianía. Sígueme, Salamanca, 2013. Colección "El Peso de los Días" 86. 288 páginas. Comentario realizado por Gonzalo Villagrán Medina.


A lo largo de su extensa carrera Olegario González de Cardedal ha querido siempre estar presente como teólogo en los diversos debates sociales existentes en el entorno español. De esta manera, ofrece la luz que aporta la teología a las diferentes realidades sociales. Aunque nunca haya utilizado el término, el autor puede ser considerado un auténtico teólogo público en la mejor tradición de la teología pública norteamericana. 

En este libro, se tratan más sistemáticamente temas que han ido apareciendo en su dilata producción teológica. Se aprecia así claramente la continuidad de visión entre el texto que nos ocupa y su gran obra de reflexión teológico-social España por pensar publicada en 1984. A la vez es necesario destacar cómo Dios en la ciudad muestra los cambios sociales y culturales de la sociedad española y europea actual. Es, por tanto, una síntesis del pensamiento teológico sobre la relación Iglesia-sociedad de González de Cardedal. Esta problemática es una de las grandes quaestio disputata de la teología y las ciencias sociales contemporáneas.