Aleixandre, Dolores; Martín Velasco, Juan; y Pagola, José Antonio: Fijos los ojos en Jesús. PPC, Madrid, 2012. 200 páginas. Comentario realizado por José Luis Pinilla Martín.
He leído y gozado este libro en el Triduo Pascual, cuando la mirada se clava en el Crucificado y se ciega con la luz del Resucitado, y he reflexionado con sus preguntas. Me ayudó para orar y celebrar. Resonaban de manera especial algunos capítulos como «Creer cristianamente», «Un pasaje entre Olivos» o «Escándalo y Locura de la Cruz», de Martín Velasco, Dolores Aleixandre y José Antonio Pagola, respectivamente, tres grandes tenores de nuestra teología actual que buscan, como nosotros, y nos ayudan a caminar por estos lares y en estos tiempos.
Lo he hecho dejándome también inundar la mirada por los gestos (y en algunos casos por las palabras) del Papa Francisco que me resonaron muchas veces en algunos párrafos y capítulos. Por ejemplo, el gesto de lavar los pies a los menores penados de la Casa del Marmo de Roma era el «marcapáginas» de varios epígrafes: «Dios revelado bajo la forma de debilidad» (pp. 44-45), «Los últimos han de ser los primeros» (pp. 165-167). O la sorpresa ante el gesto de pedir la bendición al Pueblo del Dios antes de impartir la suya podría ser la primera provocación para «Construir la Iglesia de Jesús» (pp. 175-178), que Pagola describe con las muchas preguntas que nos lanza y las pocas

