Hermano John de Taizé: La Novedad y el Espíritu. Introducciones bíblicas. Narcea, Madrid, 2012. 156 páginas. Comentario realizado por María Arinero García.
El pasado año, el papa Francisco centraba su homilía de Pentecostés en las dos palabras clave del título del libro que aquí se presenta. Abordaba como primer punto la novedad y, como segundo punto, el Espíritu. Y se dirigía a todos diciendo: «La novedad que Dios trae a nuestra vida es lo que verdaderamente nos realiza, lo que nos da la verdadera alegría, la verdadera serenidad, porque Dios nos ama y siempre quiere nuestro bien». Y a propósito del Espíritu decía que, «aparentemente, crea desorden en la Iglesia, porque produce diversidad de carismas, de dones; sin embargo, bajo su acción, todo esto es una gran riqueza, porque el Espíritu Santo es el Espíritu de unidad, que no significa uniformidad, sino reconducir todo a la armonía».
Son innumerables las veces que se repiten en el libro que nos ocupa los vocablos «novedad», «nuevo» y sus derivados: tantas como la palabra «Espíritu». No en vano, aquí se presenta la novedad de Jesús al ritmo del Espíritu. Toda una apasionante experiencia de oración, de reflexión vital y de sentido.
Hablar de la novedad que encierra el mensaje de Jesús no es tema ajeno para la mayoría de los creyentes. A menudo se afirma que sus palabras y hechos se


