lunes, 31 de marzo de 2025

José Carlos Bermejo: Acompañamiento espiritual en cuidados paliativos. Por Laura Steegmann

Bermejo, José Carlos: Acompañamiento espiritual en cuidados paliativos. Sal Terrae, Santander, 2009. 152 páginas. Comentario realizado por Laura Steegmann.

Los últimos estudios científico–médicos en cuidados paliativos afirman que la esperanza juega un papel vital en las experiencias de los enfermos terminales. Dicen incluso que mejorar la esperanza es mejorar el bienestar físico y emocional. Inversamente, la falta de esperanza produce depresión y la búsqueda de una muerte inminente. Esta esperanza, en cuidados paliativos, es muchas cosas a la vez (estar confortable y libre de dolor, controlar y revisar la propia vida...); pero, sobre todo, estos estudios describen que la esperanza está ligada a la vivencia de la espiritualidad, experimentada como conexión con un ser superior, espera de otra vida o descubrimiento de un sentido propio a lo que queda de existencia. 

Dentro de este marco científico, que describe la identidad de los cuidados paliativos como esperanza, podemos situar este libro, que intenta dar concreción a esta orientación desde el acompañamiento espiritual, definido como el «eco de la esperanza» en el horizonte de las personas al final de la vida. Más allá de toda confesión, el acompañamiento espiritual constituye un «camino exigible para la humanización de los espacios donde los seres humanos morimos, pues todos deseamos morir a la medida del hombre». 

El autor del libro, José Carlos Bermejo, desde su propia formación y experiencia (doctor en teología pastoral, máster en counselling y director del Centro San Camilo) reflexiona en torno a la espiritualidad en los cuidados paliativos, centrados estos en una atención próxima, continua e integral de la persona y su familia, desde una práctica muy humana, el trabajo interdisciplinar, la comunicación desde la ver dad y el acompañamiento o counselling (relación de ayuda). Dentro de este contexto, el libro nos dice cómo contribuir a intensificar la vida interior del paciente terminal y su familia, porque solo desde la profundidad la vida se hace más humana y verdadera. Así se consigue alcanzar uno de los objetivos primordiales en cuidados paliativos: dar más vida al final de la vida. 

Consecuentemente, en este libro se habla de espiritualidad, pero sin identificarla con la religiosidad, sino que, siendo esta una parte de la dimensión espiritual, abarca también el mundo de los valores, la pregunta por el sentido último y las opciones fundamentales. Desde esta distinción, el autor define las necesidades específicamente espirituales del enfermo al final de su vida como necesidad de reconocimiento, de sentido, de amor, de perdón, de esperanza, de relectura de la propia vida, necesidad de un más allá... 

La última parte del libro aborda la práctica del acompañamiento en el plano espiritual centrado en un caminar al lado, no imponiendo ni aconsejando, sino dando hospitalidad en el interior de uno a la vida del otro, para compartir con él sus sentimientos, emociones, afectos..., sabiendo que esto ayudará a superar la soledad y «generará comunión y salud en el sentido holístico, global...». 

El autor intenta iluminar todo el contenido del libro desde lo real, con experiencias vivenciales; desde lo simbólico, con frases de personajes célebres y cuentos; y desde lo teórico, con textos relevantes de distintos autores. 

Finalmente, solo cabe decir que se trata de un bello libro que nos enseña a afrontar la fase final de la vida como una oportunidad de crecimiento y esperanza; excepcional para todos aquellos que desean ayudar a que el enfermo terminal no deje de ser él mismo y encuentre a alguien a quien poder expresar, sintiéndose escuchado y comprendido, su experiencia existencial.

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