miércoles, 5 de agosto de 2026

Jalics, Franz: Jesús, maestro de meditación. Por Mª Dolores de Miguel Poyard

Jalics, Franz: Jesús, maestro de meditación. El acompañamiento espiritual en el Evangelio. PPC, Madrid, 2014. 208 páginas. Comentario realizado por Mª Dolores de Miguel Poyard.

Franz Jalics es un teólogo jesuita, especialista en Ejercicios Espirituales. En esta obra nos muestra la pedagogía de Jesús, el modo en que el Señor acompaña espiritualmente a las personas en el camino hacia el Padre. El objetivo último es ayudar a convertir la vida en un verdadero peregrinaje hacia la unión con Dios. 

Dividida en cuatro capítulos, dedica uno a cada una de las etapas de este proceso. En el primero, presenta la espiritualidad de la armonía, caracterizada por la oración vocal. En el segundo, la espiritualidad de la misión, centrada en las meditaciones de la Palabra de Dios. En el tercero, la espiritualidad del silencio, cuya oración es pura contemplación. Y en el cuarto y último, la espiritualidad del ser, meta del camino y experiencia mística de unión con Dios. 

Pablo d’Ors presenta en el prólogo, desde la emoción y entusiasmo que le produjo conocer al autor y su obra, el tesoro escondido en estas páginas de sabiduría probada en el crisol de un calvario de ejecuciones, bombardeos, cárcel y torturas. 

En los dolorosos episodios vividos en su familia en la Segunda Guerra Mundial, en su experiencia del bombardeo de Núremberg y en el dolor injustamente padecido durante la dictadura argentina del pasado siglo, Jalics aprendió a abandonar en Dios todo su ser: pensamientos, emociones, deseos... En esa entrega total experimentó la belleza descrita por los grandes místicos: la plenitud, la verdadera alegría de abismarse en Él, de ser uno con Él. 

Este proceso de su experiencia mística, leído y universalizado desde el Corazón de Jesús, que no se cansa nunca de llamar, es lo que nos regala en esta obra. Partiendo del relato evangélico del joven rico, describe la primera etapa, con su invitación a cumplir los mandamientos. En el resto de los capítulos, continúa sugestivamente el relato con este mismo joven para explicar, de forma muy clara y elocuente, qué significa la invitación de Jesús a venderlo todo y qué camino se habría ido abriendo ante él si se hubiera fiado del Señor. 

En todas las etapas sigue, pedagógicamente, el mismo esquema: describe qué significa cada una de las espiritualidades; se basa en textos evangélicos explicados a la luz de la meta última del camino; da pistas para acompañar en cada etapa; finalmente, subraya brevemente los logros de cada etapa en contraste con la anterior y presenta los tramos que aún quedan por cubrir. Y todo ello con tanta sencillez, tan integrado en la realidad cotidiana, en la entraña del hombre, que anima a calzarse las botas y proseguir, confiados, la marcha de la vida. 

Su expresión, breve y contenida, sugiere, evoca más que expresa. Cuando la sorpresa ante Dios deslumbra, sobran las palabras. Es el silencio interior de la intimidad con Él. Por eso el libro concluye con el texto del Apocalipsis: «Entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo» (Ap 3, 20). 

La profundidad y lucidez de sus planteamientos, la luminosa experiencia de Dios, recibida en los momentos más dolorosos de su vida, convierten sus intuiciones en sabiduría capaz de iluminar a cuantos quieren acompañar a los demás en el camino de la fe y a toda persona que quiera conocer más a Jesús y caminar con Él.


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