Martini, Carlo Maria: La transformación de Cristo y del cristiano a la luz del Tabor. Sal Terrae, Santander, 2012. 176 páginas. Comentario realizado por María Arinero García.
Como muchos de los libros de Carlo Maria Martini, La transformación de Cristo y del cristiano a la luz del Tabor es una propuesta de oración. En esta ocasión, el que fuera jesuita, cardenal y arzobispo de la diócesis de Milán se dirige a un grupo de seminaristas albaneses en el santuario de Letniça, en Kosovo, en septiembre de 2003, y a un grupo de sacerdotes de Milán en Nazaret, en octubre del mismo año. Con ellos recorre la Transfiguración de Jesús en el Tabor, siguiendo las versiones de los sinópticos (Mc 9, 2-8, Mt 17, 1-8 y Lc 9, 28-36) y un cuarto relato en la Segunda Carta de Pedro (2 Pe 1, 16-19). Pero el autor no toma como referentes únicos los textos bíblicos, sino que se remonta a su propia experiencia de oración en el Tabor, donde, tras hacer unos ejercicios espirituales de ocho días, a menudo se dirigía a Dios diciendo: «Señor, ¿cómo orabas tú?».
C.M. Martini residió en Jerusalén desde 2002 hasta 2008. Fue el único cardenal que vivía en esta ciudad, a la que definía como «la ciudad más cargada de memoria religiosa de todo el mundo, la ciudad donde murió Jesús para la salvación del mundo y donde se venera su sepulcro vacío y se hace memoria de su resurrección». Define su experiencia en el Tabor como algo intenso y profundo. En el mismo libro recoge que se trata de «un lugar paradisíaco: allí ha rezado
