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miércoles, 26 de agosto de 2026

Bittor Uraga: Oraciones de invierno. Por Marta Sánchez

Uraga, Bittor: Oraciones de invierno. PPC, Madrid, 2014. 285 páginas. Comentario realizado por Marta Sánchez.

Uraga, laico y miembro de la comunidad de Ailedi en la parroquia El Salvador (Bilbao), recopila un grupo de oraciones que animaron a su comunidad desde finales del Concilio Vaticano II. Fue un tiempo de invierno eclesial que se agravó cuando la economía golpeó brutalmente en su entorno, como en otros lugares del planeta. A pesar de que muchos fieles se alejaran de la Iglesia, otros permanecieron orando a Dios, presente en una ausencia ausente

Las oraciones se agrupan en dos epígrafes: Sumergirse en la Palabra y Padre nuestro. Su esquema es: un título, el texto bíblico a meditar y la plegaria comunitaria. Cada plegaria sigue el esquema de la oración de Jesús: el saludo a Dios Padre, una alabanza y una petición. Las plegarias son poemas que expresan las dos vivencias de fe de toda persona. La fe es un don y una tarea. Creer en Dios es motivo suficiente para dar gracias al Señor, pero es a la vez una opción personal. Es necesario interrumpir el ritmo diario y detenerse a escuchar la voz de Dios en medio de los quehaceres cotidianos. Por eso, toda plegaria finaliza con una petición o deseo de seguir a Jesús. Leamos un fragmento: A la luz del diálogo entre Jesús y Nicodemo (Jn 3,1-8), algunas personas dijeron: ayúdanos a nacer de nuevo, enséñanos a distinguir tu voz, a sumergirnos en tu Palabra que purifica y da vida, y a dejarnos llevar por el viento hasta donde tú quieras que vayamos… 

Es un libro de oración moderna y cotidiana. Escrito con un lenguaje sencillo y actual, que facilita acercarse al Señor. Muy útil para comenzar una reunión con jóvenes o adultos que se reúnen al finalizar la jornada, porque los títulos son muy poéticos y sirven para comenzar a hablar con Dios, saber cómo ha pasado el Señor por mi día.