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lunes, 10 de abril de 2023

Susanna Tamaro: Más fuego, más viento. Por Jesús Ángel Rodríguez

Tamaro, Susanna: Más fuego, más viento. Seix Barral, Barcelona, 2003. 224 páginas. Traducción de Guadalupe Ramírez. Comentario realizado por Jesús Ángel Rodríguez.

Acompañar sin adelantar

Me ha encantado esta obra de Susanna Tamaro. Se trata de un libro en el que podemos leer las cartas que envía a una amiga imaginaria de 20 años respondiendo a lo que esta chica le va contando de su vida y le va preguntando cosas que le preocupan. Esta etapa es crucial en las personas ya que es donde se toman decisiones que van a condicionar otras muchas en la vida. A las preguntas y dudas de la joven, la autora la va orientando y no dirigiendo. 

Los temas que tocan son de fondo, como la amistad, los valores humanos, el amor, el respeto, la religión o la naturaleza. Esta relación epistolar dura un año, y no conocemos el contenido de las cartas de su joven amiga, sólo sabemos lo que ella dice cuando la autora al responder utiliza la fórmula indirecta: “dices en tu carta…”, con lo que nos deja abierta a la imaginación las palabras de su amiga; también nos muestra el respeto que tiene por sus cartas, que no enseña en el libro. Como sucede en el acompañamiento personal, lo que dice el acompañado hay que guardarlo en secreto. Uno espera de su acompañante que sea discreto y el acompañante también quiere que el acompañado sea leal en su silencio de las cosas que le pueda decir

lunes, 7 de marzo de 2016

Susanna Tamaro: Donde el corazón te lleve. Por Jesús Ángel Rodríguez

Tamaro, Susanna: Donde el corazón te lleve. Seix Barral, Barcelona, 1994 (1ª edición). 192 páginas. Traducción de Atilio Pentimalli Melacrino. Comentario realizado por Jesús Ángel Rodríguez.

Esto de leer es un vicio muy malo, falta tiempo y hay mucho bueno por leer. Esta es una buena novela. Fue escrita en 1994 y es la que lanzó a su autora a la fama internacional. Sólo en español ha vendido más de un millón de ejemplares. Traducida a 35 idiomas, la llevó al cine la directora Cristina Comencini en 1996.

Llegué a esta novela porque la citaba Almudena Grandes en su libro Los besos en el pan (puedes ver mi reseña en este mismo blog, pinchando aquí). Cuando un libro como el de Almudena Grandes te gusta y, encuentras en sus páginas que cita a otro libro, te pone en la pista de lo que debe ser una de tus próximas lecturas. Una amiga mía, que es una gran lectora, me dice que no es recomendable leer dos libros del mismo autor seguidos. Así que, en vez de leer otro de Almudena Grandes opté por seguir la pista que me había puesto la autora. 

La novela que comentamos es un diario que escribe una abuela a su nieta. Siente que está en el final de su vida y quiere decirle una serie de cosas a su nieta. La nieta ha decidido que tenía que ir al extranjero a aprender idiomas. Ha dejado sola a su abuela en casa. Nos encontramos ante un testamento vital, apenas hay párrafos que digan qué es lo que le pasa en la actualidad y los que hay están relacionados con lo que abuela y nieta han vivido juntas o le sirve para recordar algo. Olga (que es como se llama la abuela) va contando a su nieta lo que ha sido su vida. Desde su niñez allá por 1910, narra con dolor cómo fueron sus primeros años de vida en casa de sus padres, por las costumbres de la época. Poco a poco contará su juventud, su madurez y su última etapa. No sigue estrictamente un orden cronológico. En función de por donde tire el relato vamos a ir descubriendo su vida. Su matrimonio. La relación con su hija, la madre de la nieta, que fue muy difícil. Su gran amor. También habla de cosas que tenía en la cabeza cuando iba criando a su nieta, de los momentos que han vivido juntas, por ejemplo cuando fueron a buscar a la perrera un perro para la nieta, ese perro que le hace compañía ahora a la abuela. Una cosa curiosa es que conocemos todos los nombres de los personajes que van apareciendo menos el de la nieta, a quien va dirigido el diario.

domingo, 11 de agosto de 2013

Susanna Tamaro: Todo ángel es terrible. Por Javier Sánchez Villegas

Tamaro, Susanna: Todo ángel es terrible. Seix Barral, Barcelona, 2013 (edición original de 2013). Biblioteca Formentor. 267 páginas. Traducción de Guadalupe Ramírez. Comentario realizado por Javier Sánchez Villegas.

Ya estamos aquí otra vez. Después de unos días de vacaciones compartidas en Puente la Reina (Navarra), ya vuelvo a la carga con la recomendación de libros divinos y humanos que nos pueden ayudar en el camino de la vida. No me cansaré de repetir que este blog está abierto a todos. Su objetivo es que cualquiera pueda publicar una reseña de algún libro que haya leído con el fin de que todos nos podamos enriquecer con ellas. Así que... no seáis perezosos. Escribid.

El libro que hoy os quiero presentar lo he leído en julio, en mi periplo por Italia. Esta lectura la escogí por varios motivos. El primero, obviamente, por su autora. Susanna Tamaro me encanta y no he leído nada de ella que no me resulte maravilloso. En segundo lugar, parecía que lo más adecuado para visitar Italia era leer algo de una autora italiana. Objetivo cumplido. Como os comentaré más adelante, Tamaro describe lugares, ciudades, etc. que se hacen más cercanas si han sido visitadas. Todo ello en conjunto le ha dado un valor añadido a la novela, lo cual la ha hecho más maravillosa si cabe.

De Susanna Tamaro no voy a decir nada. En el comentario que hicimos a otra de sus obras, Para siempre (ver aquí), ya presentábamos tanto a la autora como a su obra. Así pues, os remito a él.

lunes, 14 de enero de 2013

Susanna Tamaro: Para siempre. Por Javier Sánchez Villegas

Tamaro, Susanna: Para siempre. Seix Barral, Barcelona, 2012 (original de 2011). 188 páginas. Traducción de Guadalupe Ramírez. Comentario realizado por Javier Sánchez Villegas.

Soy perezoso a la hora de leer un libro que no me haya guiñado el ojo. Sí, has leído bien. Yo creo que tiene que haber química entre el libro y el lector. Que o bien el lector tiene que llamar al libro o el libro al lector. Además, que cada libro tiene su momento. Que el lector también tiene su momento. Esto me ha pasado con Para siempre, de Susanna Tamaro (1957, Trieste, Italia). Me lo recomendó Cristina hace algún tiempo. Lo puse encima de la mesilla de noche y allí se quedó varias semanas. Hasta que terminé otras cosas que tenía pendientes. No obstante, y ya en vacaciones de Navidad, me puse con él. Me llamó la atención la sintonía que empezó a establecerse entre Susanna Tamaro y yo. Coincidíamos en puntos. Por ejemplo:
"Falta un mes para la Navidad. Desde aquí puedo divisar la gran estrella en la carretera principal del pueblo y todo el cortejo de bombillas blancas que la preceden y la siguen para unirla a otras estrellas. Un variado conjunto de luces adorna las casas, los chalés, las granjas. Algunos abetos destellan en la oscuridad como semáforos enloquecidos al lado de simples arbustos, rosales o manzanos ensortijados de lucecillas. Quien no tiene árboles reviste de luz las barandillas, las rejas y los alféizares...
Luces cada vez más sorprendentes, más llamativas, transforman la atmósfera recogida del invierno en el alegre ambiente de una feria.
¿Qué se celebra? Nadie lo sabe ya, nadie lo recuerda.