Frankl, Viktor E.: El hombre en busca de sentido. Herder, Barcelona, 1979 (edición original de 1946). 132 páginas. Versión castellana de Diorki. Comentario realizado por Javier Sánchez Villegas.
Tarde o temprano le tenía que llegar el turno a este libro. La primera vez que lo leí sería allá por el año 1985, siendo yo estudiante de Filosofía. Fue Isabel Romera, profesora del colegio Bérriz en aquel momento, y gran amiga de Cristina, quien me lo recomendó. Me gustó tanto que, de hecho, posteriormente lo he puesto como lectura obligatoria en el curso de 3º BUP, actual 1º de Bachillerato, en la asignatura de Filosofía. No ha habido ningún año que los alumnos no me hayan dicho que les ha encantado. Es un libro sencillo, positivo, cargado de energía, aun cuando hace referencia al espectáculo más bochornoso que ha habido en la historia de la humanidad: el holocausto nazi. A pesar de esto, Viktor Frankl no se regodea en la atrocidad. Hay otros autores como Primo Levi (Si esto es un hombre) o Jorge Semprún (La escritura o la vida) que sí lo hacen, lo que provoca que la lectura de estos libros te deje con un sabor verdaderamente amargo y con la idea de que la naturaleza humana es fundamental y profundamente egoísta y no tiene ninguna posibilidad de redención. Sin embargo, esto no ocurre con Viktor Frankl.Viktor Emil Frankl nació en Viena el 26 de marzo de 1905, en el seno de una familia de origen judío. Estudió Medicina, aunque siempre tuvo interés por la psicología desde sus años universitarios. En 1930, siendo ya doctor, comienza a trabajar en