lunes, 9 de marzo de 2026

Bruno Forte: Los sacramentos y la belleza de Dios. Por Mª Dolores de Miguel Poyard

Forte, Bruno: Los sacramentos y la belleza de Dios. San Pablo, Madrid, 2014. 128 páginas. Comentario realizado por Mª Dolores de Miguel Poyard.

Nos encontramos ante una obra nacida de la experiencia orante de la belleza del Amor de Dios Trinidad y orientada a irradiar el amor por la oración, que, en la experiencia de fe de la Iglesia, nace de la liturgia. Consciente de esta centralidad de la vida litúrgica en la Iglesia y de la condición de mistagogo de todo obispo, Bruno Forte recopila en esta obra ocho de sus primeras cartas pastorales, centradas en estos temas. Así, dedica la primera al sacramento originario, Jesucristo, Palabra de Dios encarnada; y las otras, a cada uno de los siete sacramentos.

Desde la humildad de quien se halla sobrecogido ante la grandeza de Dios, en sus páginas vibra la voz del pastor que invita a sus fieles a adentrarse en el Misterio de Dios y experimentar por sí mismos «qué bueno es el Señor» (Sal 34). El tono dialógico mantenido a lo largo de todo el texto, dirigido al tú del lector, facilita el contacto directo y personal del pastor con cada una de sus ovejas. Va por delante de ellas y las acompaña en el fascinante camino de la fe: «Cuando te sientas “tocado” por Dios, cuando tu corazón arda por Él, como sucede a quien se descubre amado desde siempre y por siempre, entonces “sabrás” que aquel milagro de amor está ligado al bautismo» (pp. 37-38).

Todos los capítulos tienen una estructura similar: van introducidos por una especie de monición inicial, donde el autor, como buen pastor, anima a cada uno de los fieles a acoger con él la alegría del don que el Señor nos regala en el sacramento en cuestión; seguidamente, presenta de forma breve, amena y directa, la situación y los interrogantes concretos de la sociedad ante ese sacramento; a continuación, responde a cada una de esas preguntas, explica el significado de los símbolos y ritos del sacramento y unifica todo a la luz de la entrañable misericordia y fidelidad de Dios Uno y Trino; y termina con una humilde oración al Dios de todo bien.

Bruno Forte es testigo experimentado del Amor de Dios; por eso su estilo participa de su misma belleza; sus imágenes, sugerentes y evocadoras, aciertan a describir con palabras sencillas la desbordante experiencia de vivir la misma vida de Dios, que se nos regala en cada uno de los sacramentos. Así, la Sagrada Escritura es «la morada de la Palabra de Dios en las palabras de los hombres» (p. 11). Y como el jardín del sepulcro donde la mujer se encontró al Señor resucitado, así también las Escrituras son el jardín donde también nosotros necesitamos «ser llamados por el Amado, tocados por el fuego de Su Espíritu» (p. 13). Y el pecado es «fuente de alienación, porque nos desarraiga de nuestra verdadera morada, el corazón del Padre» (p. 78). Y el Espíritu Santo es «éxtasis de Dios» (p. 91).

Buen conocedor de la imperiosa necesidad de amor del hombre de hoy, herido de soledad, insiste en la fuerza liberadora del Amor de Dios, que nos hace sentir plenamente amados y, a partir de ahí, capaces de agradecer y de amar.

Y, con un estilo muy pastoral, va sugiriendo pistas para conducirse en el camino: rezar con María, meditar con ella los misterios del Rosario, tan cargados de resonancias bíblicas, puede ayudar a interiorizar y vivir la Palabra.

Y subraya, ante todo, la gratuidad del Amor de Dios, pues es el Espíritu quien confirma al confirmando, y no este quien confirma su fe en Dios.

Se trata, en definitiva, de una obra pastoral de gran profundidad y belleza, fruto de la oración de un testigo del Amor de Dios y que nos ayuda a adentrarnos en el Misterio de este Amor siempre mayor. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario