Cordovilla, Ángel (ed.): Cristianismo y hecho religioso. UPCo, Madrid, 2013. 300 páginas. Comentario realizado por Mª Dolores de Miguel Poyard.
La Universidad Pontificia Comillas responde con esta obra a uno de sus objetivos más propios: «Buscamos la plena realidad del hombre y del mundo. Frente a la creciente atomización de los conocimientos, Comillas aspira a la aproximación sistemática a la realidad en toda su complejidad; a la metodología interdisciplinar en la investigación y el ejercicio práctico de la docencia y en el planteamiento y búsqueda de solución a los problemas del hombre y de la sociedad».
Este libro está concebido a modo de canto coral: diversos profesores acompasan sus voces para conseguir una melodía bien modulada. Así, el texto avanza, en gradación climática descendente, desde el estudio sociológico y fenomenológico del hecho religioso en general, hasta la clasificación de las diversas religiones y el análisis de algunas en particular (budismo e islam), y en especial del cristianismo.
El leitmotiv subyacente en esta sinfonía es la comprensión del hecho religioso como constitutivo de la persona humana en su desarrollo histórico y social, la visión conjunta de la pluralidad de religiones como manifestaciones diversas de la misma necesidad religiosa de la persona, el rechazo de todo fundamentalismo como ruptura de la armonía y la racionalidad, y el impulso del diálogo interreligioso, imprescindible para la paz entre los pueblos.
Fiel a su vocación de universalidad, Comillas trasciende el ámbito meramente académico y ofrece al conjunto de la sociedad este trabajo de investigación, dirigido en principio a la formación de sus alumnos no matriculados en la Facultad de Teología.
La primera parte se divide en dos capítulos. En el primero, Carmen Márquez estudia el hecho religioso desde su dimensión social y centra su análisis en el estado de la religión en la sociedad occidental actual. Comienza presentando el proceso histórico de la secularización, sustituido en los últimos años por su contrario: hoy, ante el auge de nuevas formas de espiritualidad, parece más acertado hablar de des-secularización. A continuación, da pistas para una adecuada articulación de la presencia de la religión en el ámbito público. Expone los rasgos de la nueva religiosidad actual y, especialmente, de la Nueva Era. Y, por último, aborda el fenómeno de las sectas y del fundamentalismo religioso.
En el segundo capítulo, Silvia Bara precisa el significado del término «religión». A continuación, presenta las diversas ciencias que se ocupan del hecho religioso; y, apoyada en los estudios de Juan Martín Velasco, se detiene especialmente en las aportaciones de la fenomenología de la religión. Y, centrándose en esta, describe los elementos estructurales de toda religión: lo sagrado, entendido como el ámbito donde la persona puede conocer lo verdaderamente necesario y relativizar todo lo demás; el Misterio, la realidad fundamental de toda religión, tanto teísta como no teísta; las actitudes religiosas de la persona creyente y, por último, las mediaciones objetivas y subjetivas de lo religioso.
La segunda parte, dividida en tres capítulos, aborda el pluralismo religioso, configuración histórica concreta del hecho religioso. En el capítulo tercero, Silvia Bara clasifica la diversidad de religiones según distintos criterios, para poder englobarlas a todas.
En el capítulo cuarto, Luis Fernando Ladeveze analiza los rasgos fundamentales del budismo. Presenta sus orígenes históricos, sus elementos doctrinales, sus claves éticas, sus escuelas y tradiciones más significativas y a su fundador, Siddharta Gautama. Es especialmente sugestivo su subrayado de cómo en esta religión el Misterio se presenta como «“silencio” y, desde la ausencia de toda representación, como única forma de “mediación” respetuosa de su absoluta trascendencia» (p. 127).
En el capítulo quinto, Luis Fernando Ladeveze, fiel al espíritu ecuménico del Concilio Vaticano II, presenta los orígenes, los rasgos más significativos y los retos actuales del islam en su doble vertiente, como religión y como civilización. Su objetivo es favorecer el diálogo interreligioso, clave para el mundo de hoy.
La tercera y última parte, dividida en tres capítulos, presenta los ejes fundamentales del cristianismo. En el capítulo sexto, José Ramón Busto nos ofrece una muy clara y sistemática introducción a la Sagrada Escritura desde una triple vertiente: descriptivo-literaria (clasifica los distintos libros bíblicos por géneros literarios y expone su contenido y las circunstancias históricas de su edición), teológica (la analiza como mediación de Jesucristo, Revelación definitiva de Dios y presenta su interrelación con la Iglesia y su canonicidad) y hermenéutica (subraya la necesidad de la exégesis para evitar los errores del literalismo y presenta las perspectivas y principios básicos para su correcta interpretación). Con ello armoniza y conjuga sabiamente las diversas perspectivas de aproximación a la Palabra: la exegética, la teológica y la comunión eclesial. Y todo ello con un objetivo también pastoral: la invitación a leer y vivir los libros de la Biblia.
En el capítulo séptimo, José Ignacio Vitón de Antonio presenta una clarificadora síntesis de las cuestiones fundamentales de la cristología, armonizando los dos puntos de vista, el histórico y el teológico. En primer lugar, analiza las ventajas y límites de los dos métodos de aproximación al estudio de Jesucristo (cristología ascendente y descendente). A continuación, sintetiza las diversas posturas en la investigación sobre la relación entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe en los evangelios (teología liberal, escuela fideísta y la más moderada: los evangelios permiten conocer suficientemente a Jesús de Nazaret). Seguidamente, aborda la cuestión de la conciencia singular de Jesús sobre su condición de Hijo de Dios y su predicación del Reino, identificado con Él mismo. Y termina analizando la muerte y la resurrección de Jesús en su doble vertiente: histórica y teológica.
Esta doble dimensión será también central en el último capítulo, donde Silvia Bara, Ángel Cordovilla y Carmen Márquez analizan el misterio de la Iglesia atendiendo a su origen, su historia y su situación en la cultura y la sociedad actuales. En primer lugar, presentan su origen en el proyecto salvífico de Dios, su constitución histórica por Jesucristo y su realización permanente por el Espíritu Santo. A continuación, exponen brevemente las grandes etapas de la historia de la Iglesia y las diversas imágenes de la Iglesia que han predominado en cada una de ellas. Subrayan especialmente la gran aportación que supuso el Concilio Vaticano II para el diálogo de la Iglesia consigo misma, con el mundo moderno, con las demás religiones y con las culturas. Y concluyen con los retos eclesiales más acuciantes hoy: potenciar la dimensión comunitaria de la fe, la inculturación, el ecumenismo y el diálogo interreligioso.
Fiel a esta necesidad de diálogo, la Universidad Pontificia Comillas nos ofrece esta magnífica obra, nacida de la comunicación interdisciplinar de diversos profesores y atenta a uno de los signos de la cultura actual: el pluralismo religioso. Una síntesis muy clara y profunda a la vez, que sin duda favorece el diálogo fe-cultura.


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