Caravias, José Luis: De Abrahán a Jesús. La experiencia progresiva de Dios en los personajes bíblicos. PPC, Madrid, 2017. 217 páginas. Comentario realizado por Salvo Collura.
El P. Caravias, en mi opinión, intenta entretejer, por lo menos, tres líneas hermenéuticas. Una primera es de carácter epistemológico y tiene que ver con una teología marcadamente ascendente. La experiencia de Dios no se caracterizaría, según el autor, por su matiz intelectual sino más bien por la dimensión histórica y vivencial en la que se realiza. De ahí que eche mano de una larga tradición que relee la historia de la salvación como una gran acción pedagógica (cfr. G. Greshake) desarrollada según las situaciones concretas de los hombres y de las mujeres a quienes Dios, cada vez, se dirige.
El segundo aspecto hermenéutico es, en este sentido, necesariamente bíblico: la labor pedagógica de Dios se enmarca dentro de la vida del pueblo de Israel, pero nunca a costa de las experiencias personales de encuentro entre lo divino y lo humano, que parecen haberse dado a lo largo de la historia y que los autores bíblicos han recogido en relatos. Es así que, empezando por los patriarcas, con un estilo siempre muy lineal y narrativo y, sobre todo, muy pegado al texto sagrado, el jesuita introduce la narración del encuentro entre Dios y, primero, una pareja, Abrahán y Sara. Desde su historia, desentraña aquellos aspectos que pueden ayudar al lector a encontrarse a sí mismo en la etapa espiritual en la que

