Martínez, Salvatore: Impulsados por el Espíritu. Volvamos a partir del Cenáculo. Mensajero, Bilbao, 2014. 194 páginas. Comentario realizado por Mª Dolores de Miguel Poyard.
Salvatore Martínez es presidente del movimiento «Rinnovamento nello Spirito Santo» (RnS). Consciente de que el saber sobre Dios no basta para evangelizar, insiste en la urgencia de verdaderos testigos que comuniquen la fe desde el ardor de la propia experiencia personal. De ahí el tono entusiasta y exhortativo de estas páginas, donde cobran vida las palabras de Pablo VI: «La Iglesia tiene necesidad de su perenne Pentecostés. Necesita fuego en el corazón, palabras en los labios, profecía en la mirada».
Apóstol ardiente y apasionado, en esta obra, escrita desde el corazón, quiere revitalizar la alegría de la Pascua y la audacia de Pentecostés. De ahí la alusión al Cenáculo, testigo de dos hitos de nuestra fe: la institución de la Eucaristía y la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y sobre María. Se unen en él las dos dimensiones de la Iglesia: la sacramental y la carismática.
El Espíritu, como ha recordado el papa Francisco, «es el alma de la Iglesia». La vida cristiana es vida en el Espíritu. Y, sin embargo, sigue siendo el gran desconocido incluso para los mismos cristianos. Vivir en y desde Pentecostés es vivir en el hoy de Dios, en la eterna sorpresa y juventud del Dios siempre mayor que hace nuevas todas las cosas. Es dejarle ser Dios en nuestras vidas y poder contemplar su gloria. A esto nos animan estas páginas, llenas de energía y vitalidad.
Para que la sal no se vuelva sosa, los testigos del Señor necesitan vivir del fuego del Espíritu. Solo así podrán alentar a este mundo, tantas veces abatido y desesperanzado. Esto es vivir la «cultura del Espíritu», arder en el fuego del amor de Dios, participar de la energía arrolladora de la resurrección y salir entusiasmados a iluminar el corazón de todas las gentes, aun a riesgo de parecer locos.
El libro se articula a partir del relato de la venida del Espíritu (Hch 2,1-11). Los diez capítulos van desarrollando cada una de las diez claves del texto: Pentecostés; reunidos, en el mismo lugar; del cielo... sobre cada uno, el Espíritu Santo; el poder de expresarse; cada uno los oye hablar; lengua; les oímos expresarse; las grandes obras de Dios.
Finalmente, en el apéndice, invita al lector a dejarse cuestionar por el mismo Jesús. Presenta quince preguntas tomadas del Evangelio y agrupadas de cinco en cinco en tres apartados: fe, fidelidad, confianza. Y la pregunta final, culminación de todas: ¿Darás tu vida por mí? (Jn 13,38). Este cuestionario es expresivo del objetivo último del libro: pasar de los valores confesados a los valores vividos, de tener cultura sobre Dios a dar verdadero culto a Dios en Espíritu y en verdad.
En el prólogo, el cardenal Ángelo Comastri subraya el interés de los últimos papas por revitalizar en la Iglesia el fuego del Espíritu y la capacidad de este libro para ayudar a renovar la alegría y la audacia en la misión.
En el epílogo, Marko Ivan Rupnik explica la bella y sugestiva simbología de la primera iconografía de Pentecostés, recogida en uno de sus mosaicos, cuyo detalle ilustra la portada de este libro.
Esta obra, dirigida a todo cristiano que quiera profundizar en su fe, es especialmente oportuna hoy. En este tiempo de crisis, donde aletean los particularismos excluyentes de Babel, Pentecostés nos permite proclamar con confianza que el Amor es la esperanza que nunca defrauda.


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