Pangrazzi, Arnaldo: Dejarse curar por Jesús. Curar en el nombre de Jesús. Sal Terrae, Santander, 2014. 176 páginas. Prólogo de Jesús Martínez Carracedo. Comentario realizado por Mª Dolores de Miguel Poyard.
Pangrazzi, religioso camilo y especialista en Pastoral de la Salud, nos ofrece en este libro una de las claves de su carisma: enseñar a cuidar, humanizar los servicios socio-sanitarios para poner, como insistía san Camilo, «corazón en las manos».
Esta obra, promovida por el Centro de Humanización de la Salud de los Camilos y prologada por Jesús Martínez Carracedo, que comparte vocación y misión con el autor, toma como modelo y maestro a Jesús, el único capaz de sanar de forma integral a la persona humana. Para ello, y con un objetivo pastoral, a lo largo del libro analiza los textos bíblicos de las curaciones de Jesús desde un punto de vista narrativo (primero, el marco contextual, los personajes, la trama del relato; y, a continuación, las resonancias que deja en el lector).
Ya en el título se expresa la doble perspectiva del texto y de todo agente de pastoral: curar y dejarse curar, porque todo sanador es, a su vez, portador de heridas que pueden convertirse en fuente de salvación para los demás; a imagen de Jesús, cuyas «heridas nos han curado» (1 Pe 2,25).
En el preámbulo, el autor se detiene en una de las figuras bíblicas más representativas para la pastoral sanitaria: el buen samaritano. Y, de forma muy clara y pedagógica, ofrece las claves de interpretación, siguiendo un esquema que mantendrá con cada uno de los textos siguientes: en primer lugar, el análisis narrativo del texto y, a continuación, sus aplicaciones pastorales. El objetivo es contemplar a Jesús para convertirse en otros Cristos a los pies de los enfermos.
El libro se divide en dos partes. En la primera se analizan cinco textos para mostrar las diversas dimensiones de la sanación ofrecida por Jesús: curación física (el ciego de nacimiento), social (los diez leprosos), psíquica (el endemoniado), moral (la samaritana) y espiritual (el padre misericordioso).
Y la segunda parte se centra en los espacios y en las personas concretas curadas por Jesús: la hemorroísa, en un camino; el enfermo crónico, junto a la piscina de Betesda; el hombre con la mano seca, en la sinagoga; la viuda de Naín, en un cortejo fúnebre; y el paralítico, en una casa de Cafarnaún.
El libro concluye con un epílogo, donde presenta el relato de Emaús como modelo de relación de ayuda en el acompañamiento pastoral: en él se recogen los cuatro ministerios centrales del cristianismo (diakonía, martyría, leitourgía, koinonía); y, transformados por la gracia de Dios, los protagonistas del relato experimentan la curación en los más diversos ámbitos (mente, corazón, actitudes y espíritu).
El autor escribe desde su amplia trayectoria profesional en este campo. Por eso, las aplicaciones pastorales propuestas al final de cada capítulo rebosan realismo, sensatez, sensibilidad y delicadeza en el trato con los enfermos.
Su texto está cargado de significativas sugerencias. Así, por ejemplo, el elogio que hace del enfrentamiento: «uno de los signos más auténticos del amor nace del interés genuino por el otro y está destinado a su crecimiento» (pág. 165).
Nos encontramos, en definitiva, ante un libro profundo y sencillo a la vez; muy útil para toda persona que quiera adentrarse con Jesús en el Evangelio de la misericordia.


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