Mostrando entradas con la etiqueta Severino Dianich. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Severino Dianich. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de abril de 2026

Dianich, Severino: La Iglesia. Por Mª Dolores de Miguel Poyard

Dianich, Severino: La Iglesia. Comunión de hermanos. Sal Terrae, Santander, 2014. 102 páginas. Comentario realizado por Mª Dolores de Miguel Poyard.

El autor de este libro es un especialista en eclesiología y ha publicado numerosos estudios sobre este tema. En esta obra nos ofrece, de forma breve y sencilla, una síntesis de lo esencial del ser y la vida de la Iglesia. Y lo hace desde su triple condición de profesor, de creyente y de párroco. Une así la fundamentación teológica a su experiencia personal de fe y de pastor.

Se dirige básicamente a cuantos desconocen prácticamente todo sobre el cristianismo; y también a los católicos poco comprometidos con la Iglesia. El texto presenta lo esencial de la eclesiología de forma tan clara, sencilla, y lúcida que desborda el objetivo primero de su autor y sirve para la reflexión personal o comunitaria de todo cristiano. Y más aún en estos tiempos en los que la Iglesia puede estar especialmente contestada en los medios de comunicación.

El leitmotiv de toda la obra es la realidad de la Iglesia como misterio de gracia y comunión, desde donde los cristianos pueden vivir y compartir el tesoro de la fe en Jesús, recibido de los apóstoles y transmitido de generación en generación. Sin domingo, sin Eucaristía, sin comunión, no hay Iglesia, no hay cristiano. Esta es la clave de la vida eclesial y el eje que une y da sentido a los diversos capítulos.

viernes, 12 de junio de 2015

Severino Dianich: La Iglesia. Por Libris Liberi

Dianich, Severino: La Iglesia. Comunión de hermanos. Sal Terrae, Santander, 2014. 102 páginas. Traducción de José Pérez Escobar. Comentario realizado por Libris Liberi.

El sacerdote y profesor en Florencia Severino Dianich ya había publicado en castellano varios textos sobre este mismo tema (Iglesia extrovertida, Iglesia en misión), además de un voluminoso Tratato sulla Chiesa. El librito que ahora presentamos tiene la ventaja de no dar nada por supuesto (está escrito pensando en un turista chino o en un inmigrante de Bangladesh) y de empezar por lo más básico… que muchas veces se olvida. Que la Iglesia es una comunidad hogareña en medio del barrio, que los creyentes son llamados a reflejar la comunión trinitaria, que los cristianos se saben corresponsables de la vida de la sociedad civil, que la fuente de la energía eclesial está en la Palabra y los sacramentos, que los cristianos viven su compromiso sacrificando intereses personales como expresión de su sacerdocio común, que la estructura ministerial y organizativa de la Iglesia está subordinada y al servicio de todo lo anterior, que en la Iglesia se vive creativamente una comunión de iguales y diferentes, que está plenamente inserta en el mundo. Ciertamente, «entrar en la comunidad cristiana significa adentrarse en una aventura» (p. 99) y a ello ayuda «con claridad, sencillez y brevedad» este estimulante y fresco libro.