miércoles, 14 de abril de 2021

Javier Sánchez Villegas: La quinta semana. Por Libris Liberi

Sánchez Villegas, Javier: La quinta semana. Paulinas, Madrid, 2021. 205 páginas. Comentario realizado por Libris Liberi.

"El jueves 5 de septiembre de 2019 tuve un accidente de moto que casi me cuesta la vida. Luego, cuarenta días en el hospital. Después, muchos meses de rehabilitación (y lo que me queda para recuperarme del todo). ¡Una odisea!

Durante este tiempo, he estado larvando la idea de escribir todo lo que ha ocurrido. Fundamentalmente pensando en ti. Porque no quiero que te pierdas ni un detalle. Tu imaginación, esa loca de la casa, se habrá puesto a producir ideas sin parar: ¿cómo estará?, ¿me estarán ocultando cosas?, ¿estará peor de lo que me quieren hacer ver?...".

Este texto está en la contraportada del libro, y llama la atención. Hablando con el autor, este dice que la idea de escribir un libro realmente no surgió de él, sino del más pequeño de sus hijos, que se encontraba en ese momento en Lituania, con una beca Erasmus, haciendo 3º de Fisioterapia. El hecho es que estuvo a punto de volverse a España para comprobar cómo se encontraba su padre tras el accidente, pero que todo el mundo le decía que se iba a recuperar y que, como consecuencia, no hacía falta que viniera. Por este motivo, en un momento determinado le pidió a su padre que escribiera todo lo que había pasado, con todo lujo de detalle, para que nada quedara en el olvido; y que, si era posible, que hiciera también una lectura espiritual de todo lo ocurrido. El padre, obediente, después de que le dieran el alta hospitalaria, se puso manos a la obra. El resultado es el libro que tenemos en las manos.

Javier Sánchez Villegas, según dice el propio libro, está casado y es padre de tres hijos. Es licenciado en Filosofía y en Ciencias Religiosas, y ejerce la docencia en un centro educativo del sur de Madrid. Un día, a comienzos de septiembre de 2019, saliendo del colegio en moto con rumbo a su casa, en la M30 (autopista de circunvalación de Madrid), tuvo un accidente de tráfico que casi le cuesta la vida: después de chocar contra un coche, otro le pasa por encima, destrozándole por completo la pelvis. Después de más de año y medio de baja laboral (realmente no sabe lo que le queda todavía para estar a punto y volver a su actividad académica habitual), y de seis operaciones, hoy puede decir que ve la luz al final del túnel.

Un hecho curioso es que, durante el mes de agosto previo al accidente, Javier se fue a Loyola (Guipúzcoa) para hacer el mes de Ejercicios Espirituales de san Ignacio. Él afirma que esto ha sido decisivo para poder vivir el accidente lejos de la queja, la negatividad y la angustia. Efectivamente, durante todo este tiempo (desde el primer día), él optó por lo positivo, la fuerza, la sonrisa... aunque ha pasado por etapas realmente duras de dolor intenso y de debilidad. 

El libro se titula La quinta semana justamente para hacer referencia al tiempo que necesita una persona para, después de terminados los Ejercicios Espirituales (que duran cuatro semanas), volver a su vida cotidiana. En el caso de Javier, su quinta semana está durando, de momento, más de un año y medio.

Bien, el libro se inicia con una introducción, en la que el autor escribe una carta a su hijo que está en Lituania en la que dice que tratará de conseguir tres objetivos: primero, dejar constancia de lo sucedido; segundo, que nada caiga en el olvido; tercero, tratar de hacer también una lectura espiritual de lo ocurrido y de lo vivido.

El libro, además, consta de tres capítulos. El primero ("Como un pájaro herido que se muere en el suelo") es el relato de todo lo acaecido durante el tiempo que Javier estuvo hospitalizado, tanto en el 12 de Octubre, como en Fremap Majadahonda. En total, 40 días. Apoyándose en los whatsapps que su mujer escribía a familiares y amigos, el autor va narrando acontecimientos, algunos ocurrentes, otros terribles, pero siempre con un cierto toque de humor.

El segundo capítulo ("Llevamos un tesoro...") se corresponde con la lectura espiritual que hace Javier de todo lo acontecido. El autor parte de una concepción antropológica según la cual el ser humano tiene cuatro dimensiones: la física, la mental, la afectiva y la espiritual. De acuerdo con esto, él afirma que se encontró con Dios en los EE de san Ignacio en tres de los cuatro niveles de realidad: el mental, el afectivo y el espiritual. Sin embargo, a raíz del accidente de moto, él considera que también Dios se ha hecho presente en su vida a nivel físico. Con otras palabras, si los EE se pueden asemejar con el Tabor, y el accidente de moto con la cruz, Javier asegura que en la cruz es donde Dios ha estado totalmente presente en todos los niveles (igual que le pasó a Jesús).

En el tercer capítulo ("...en vasijas de barro"), el autor trata de explicar que, a pesar de todo lo ocurrido, él sigue siendo el mismo pecador, testarudo y vehemente de siempre. Es decir, que a pesar de su experiencia casi mística, hay cosas que no cambian (aunque el accidente ha marcado un antes y un después en su vida). 

El libro concluye con un epílogo a tres voces, las de su mujer y dos de los hijos del autor. En él, cada uno de los miembros de su familia convierte en relato sus experiencias vividas a raíz del accidente de Javier.

En fin, libro recomendable cuyo centro, desde un punto de vista exclusivamente humano, es la resiliencia, la capacidad de superar dificultades que tiene el ser humano. Con una voluntad de hierro y un espíritu claramente positivo (y mucha gracia de Dios por medio), Javier Sánchez Villegas pudo sobreponerse a circunstancias realmente duras. Con este libro, y alcanzados los objetivos que se había marcado en la introducción, quiere dar testimonio y ofrecer una pequeña luz a todas las personas que estén pasando por momentos de dificultad. Como dice Cristina, la mujer del autor, en el epílogo: "Si la vida te da un palo, ¡haz una escoba y a volar!".

Un último detalle. Este libro, aunque publicado por Ediciones Paulinas, solo se encuentra disponible en la librería que tienen las paulinas en la calle San Bernardo 114, de Madrid. No lo busques en ningún otro sitio, porque no lo vas a encontrar. También tienes la posibilidad de adquirirlo a través de la librería virtual de paulinas - pinchar aquí-Que lo disfrutes.

3 comentarios:

  1. Estoy deseando leerlo, de modo que lo compraré,Javier. Pero sabrás que para los que vivimos en los pueblos del Madrid rural -como Teruel, también existe-, es una faena tener que largarnos hasta el centro de Madrid, esa Babilonia contaminada y maloliente.
    En fin, todo sea por la amistad.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Pedro. ¡No reprimas esos deseos! Aunque creo que sabes que se puede comprar también por Internet en la librería Paulinas.
      Un abrazo muy fuerte

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