Mostrando entradas con la etiqueta Benedicto XVI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Benedicto XVI. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de abril de 2024

(Joseph Ratzinger) Benedicto XVI: Sobre todo, el amor. Por Mª Ángeles Gómez-Limón

Benedicto XVI (Joseph Ratzinger): Sobre todo, el amor. Confiarse a Dios, confiar en la vida. Sal Terrae, Santander, 2008. 166 páginas. Comentario realizado por Mª Ángeles Gómez-Limón.

«Hemos creído en el amor de Dios: así puede expresar el cristiano la opción fundamental de su vida. No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva» (p. 13). Estas palabras de la Introducción de la encíclica Deus caritas est nos sirven muy adecuadamente para iniciar la presentación de la obra editada por H. Zaborowski y A. Letzkus, en la que se nos ofrece una selección de textos de nuestro actual pontífice sobre el tema central del cristianismo: el amor. Según ellos mismos explican en el Prólogo, «con lo esencial de la fe aparece también en primer plano lo esencial de nuestra propia vida. Así lo muestran los textos del presente libro, que constituyen diferentes accesos al núcleo más íntimo del cristianismo» (p. 11). 

Unas veces con más acierto que otras, los editores han intentando adecuar fragmentos diversos de encíclicas (Deus caritas est, Spe Salvi), homilías y discursos del papa Ratzinger en torno a algunos de los grandes temas que señala el himno a la caridad de Pablo. De esta manera, la presente obra se organiza en siete epígrafes de composición variada. El primer apartado, «Sobre todo, el amor»,

lunes, 22 de agosto de 2022

Peter Seewald: Benedicto XVI. Por Luis López-Yarto

Seewald, Peter: Benedicto XVI. Una vida. Mensajero, Bilbao, 2020. 1.150 páginas. Traducción de José M. García y Antonio G. Pelegrín. Comentario realizado por Luis López-Yarto.

En la turbulenta primavera de 1968, Peter Seewald, estudiante de periodismo marxista, y Josef Aloisius Ratzinger, sacerdote y catedrático de teología dogmática en Tubinga, militaban en bandos opuestos. Sólo en 1996 el exdirector del semanario Der Spiegel y ex reportero del diario Süddeutsche Zeitung, tendrá un encuentro decisivo con el cardenal prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que supondrá su re-conversión a la Iglesia Católica y dará origen a varias publicaciones sobre el futuro Papa Benedicto XVI. Ahora Seewald ha creído necesario ofrecer una definitiva biografía autorizada del personaje por quien siente personal veneración y afecto incondicional. 

La infancia de Josef Ratzinger conoce el ascenso de Hitler, la dureza de su dictadura, la tragedia de los campos de concentración, el exterminio judío y, por fin, la guerra. El autor quiere dejar sentada la oposición al nazismo en el hogar de los Ratzinger en Hufschlag y en el seminario de Traunstein donde Josef inicia sus estudios. Cree su deber proclamar el anti-nazismo de la Iglesia Católica. 

A través de testimonios innumerables describe la formación académica de Ratzinger: novelas que frecuenta, filósofos vigentes en Freising, estilo de vida.

martes, 26 de junio de 2018

AA.VV.: Dios salve la razón. Por Jesús Sanjosé del Campo

AA.VV.: Dios salve la razón. Encuentro, Madrid, 2008. 199 páginas. Traducción de Lázaro Sanz. Comentario realizado por Jesús Sanjosé del Campo.

El libro está compuesto a base de una serie de materiales de tamaño diferente, procedentes también de autores diferentes. Según el presentador, la agrupación está en función de un deseo común: la necesidad de intentar salvar la razón que, desde que inició su tránsito por la modernidad, está necesitada de que alguien se ocupe de ello.

Comienza el trabajo con una introducción de J. Prades, profesor de teología dogmática en el Seminario de Madrid, en la que se hace un breve recorrido por la historia de la filosofía moderna, que, a juicio del autor, en su preocupación por ser autónoma, si bien se ha liberado de la costumbre, de la religión y de la tradición, se ha ido encerrando cada vez más en sí misma, abocándose a posiciones que no tienen salida. Para el profesor, ha llegado el momento de liberar la razón, y hay algunos que se han puesto a ello, aunque difieran en el cómo. Considera Prades que uno de los que se han puesto a este trabajo ingente de liberar la razón, incidiendo sobre la recuperación de la unidad de la experiencia humana en todas sus dimensiones —estética, ética y lógica—, es Benedicto XVI. A partir de ahí manifiesta que se ha pedido a una serie de personas relevantes su opinión en torno al pensamiento del Papa. Las personas elegidas son: el pensador español Gustavo Bueno, el profesor de lengua árabe de la AU de El Cairo Wael Farouq, el filósofo y ensayista francés André Glucksmann, el profesor y ensayista español Jon Juaristi, el rector de la universidad árabe AlQuds de Jerusalén Sari Nusseibh, el filósofo alemán Robert Spaemann y el director del centro Jean Monnet de estudios europeos de la NY University J. H. Beiler.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Benedicto XVI: Últimas conversaciones con Peter Seewald. Por Eduard López

Benedicto XVI: Últimas conversaciones con Peter Seewald. Mensajero, Bilbao 2016. 309 páginas. Traducción de Rosa Pilar Blanco. Comentario realizado por Eduard López (redactor jefe de la revista Razón y Fe).

“Privar a un niño del hechizo de la narración, del medio galope del poema, oral o escrito, es una especie de entierro en vida” (G. Steiner: Presencias reales). No creo que haya otra mejor manera que estas palabras para valorar estas Últimas conversaciones de quien fue, es y será el profesor Ratzinger, el teólogo del Santo Oficio y el papa Benedicto XVI.

Mediante el diálogo con el periodista Peter Seewald, Benedicto XVI narra gran parte de su vida. Es imposible mostrar la totalidad de la biografía, pero sí su honestidad. El género escogido ha sido el de la conversación —el diálogo—. Las grandes verdades de la vida emergen como rostros epifánicos precisamente cuando se dialoga, cuando primero se escucha y, luego, se habla. Benedicto XVI dibuja esa parte de su vida, desde su infancia hasta la renuncia del ministerio petrino. El lector puede encontrar el retrato de un hombre bávaro, marcado por la religiosidad de su hogar; de un joven profesor, incomprendido por los celos y las envidias de unos y de otros; perito conciliar en contacto con grandes personalidades del momento; arzobispo de Múnich, cardenal, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe; y, finalmente, Papa de la Iglesia, obispo de Roma y Vicario de Cristo. Hombre de meditación, amante del silencio matutino y de gustos exquisitos. La timidez lo caracteriza. Es su debilidad. Su fortaleza, la profundidad. Algo que no está al alcance de todas las personas. No evade ninguna pregunta. Dialoga con todas ellas, incluso con aquellas más sangrantes (la cuestión de la pedofilia, el IOR, las finanzas vaticanas, Vatileaks, etc.). Algunas respuestas permanecen escondidas en la intimidad del pontífice emérito ya que no todo debe ser publicitado. La transparencia es la honradez y no como se cree hoy en día la verborrea de “semiverdades” que embrujan. Parece ser que serán sus “últimas conversaciones”. El lector disfrutará de la narración de Benedicto XVI. No nos ha privado de ella. Pero, ¿sus palabras resultan definitivas? —me pregunto—. No lo creo.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Joseph Ratzinger: Europa. Por Jesús Sanjosé del Campo

Ratzinger, Joseph: Europa. Raíces, identidad y misión. Ciudad Nueva, Madrid, 2006. 123 páginas. Comentario realizado por Jesús Sanjosé del Campo.

El libro presenta una serie de conferencias dictadas por el entonces Cardenal Ratzinger a diversos públicos, en las que desarrolla las ideas de Europa, la política y la paz.
El libro consta de tres partes: en la primera se plantean los fundamentos espirituales que dan origen a esta realidad política llamada Europa; en la segunda se entrelazan los conceptos de política y moral, y en la tercera se recogen cuatro intervenciones sobre el tema de la paz a cuenta del aniversario del desembarco americano en Francia.
El conjunto, además de plantear una buena base para argumentar la postura de los que defendieron en su momento la presencia de una mención a las raíces cristianas de Europa en el Proyecto de Constitución, sirve para entender el pensamiento del Papa Benedicto XVI sobre las relaciones entre ética y política.
Destaca su idea de la necesidad de una autoridad superior capaz de controlar el crecimiento cada vez mayor de la capacidad de construir y destruir del hombre.
Citando a Küng, se congratula de que su proyecto de una «ética mundial» haya encontrado tanta acogida en la sociedad actual.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Joseph Ratzinger: La infancia de Jesús. Por Javier Sánchez Villegas

Ratzinger, Joseph: La infancia de Jesús. Planeta, Barcelona, 2012. 138 páginas. Traducción de J. Fernando del Río, osa. Comentario realizado por Javier Sánchez Villegas.

Lunes, 8:30 am. Llego a una clase de 2º de ESO. Paso lista. Antes de decir nada, veo que hay cinco manos levantadas. Pregunto que qué pasa. Me disparan los alumnos a bocajarro: Oiga, ¿es verdad que el Papa ha dicho que no había ni buey ni mula en el establo cuando nació Jesús? Me siento incómodo, porque no he leído el libro todavía y no me fío nada de lo que dicen los periódicos.
Lunes, 9:20 am. Siguiente clase. También 2º de ESO. Paso lista. Tres manos levantadas. Antes de que me pregunten, ya digo que no me he leído el libro, pero que lo haré cuanto antes y ya les responderé.
Podría seguir con el resto de las clases, pero os podéis hacer una idea de que fue un día muy movidito con el dichoso buey y la mula. Algunos alumnos, ingenuos ellos, me preguntaban si los tenían que quitar del belén. No, no quitéis nada. El Papa no ha dicho nada que no supiéramos antes. No, no salen en los evangelios, pero sí están en la tradición de los belenes. Sí, fue san Francisco de Asís. Sí, en el siglo XIII.
Luego estaban los listos, muy informados ellos. Oiga, ¿es verdad que dice el Papa que los Reyes Magos provenían de Andalucía? Dios mío. Y yo sigo sin haberme leído el libro. Me impresiona la capacidad que tienen los chicos de empaparse de toda información que les pueda resultar divertida, motivadora o rompedora.
Efectivamente, el lunes por la tarde me fui a comprar el libro del Papa. Lo hacía como creyente que quiere saber qué es lo que dice la cabeza de la Iglesia y como profesor. Y ahora mismo no me atrevería a decir cuál de los dos motivos pesaba más. El hecho es que ese mismo lunes me lo empecé a leer, y ahora ya me atrevo a contestar a mis alumnos con conocimiento de causa. Y ese mismo conocimiento de causa me lleva a pensar que los periodistas podrían ser un poquito más serios. Cierto. Pero también que la gente debería ir a las fuentes para enterarse bien de las cosas, y no quedarse en los titulares de los periódicos y de las noticias de los telediarios.
Dicho todo esto, pasamos a comentar el libro de Joseph Ratzinger, Benedicto XVI.

jueves, 3 de mayo de 2012

Benedicto XVI: Deus caritas est. Por Chema Martín

Benedicto XVI: Deus caritas est. Dios es amor. Edic. San Pablo, Madrid, 2005. 88 páginas. Comentario realizado por Chema Martín.

Chema Martín, el autor de este comentario, es sacerdote religioso de la Orden de San Agustín (osa). Entre otras muchas tareas que realiza, trabaja como coadjutor de la parroquia Santa María de la Esperanza de Madrid y como profesor en el colegio Valdeluz, que regenta la orden agustiniana. Desde aquí mi agradecimiento por implicarse en este blog con la redacción de este su primer comentario. (Nota del administrador)

La caridad es el distintivo del cristiano
San Juan nos dice: Dios Padre es amor (1 Jn 4, 8.16). Este es el título de la primera encíclica de Benedicto XVI, publicada el 25 de diciembre de 2005, el primer año de su pontificado. El documento pontificio fue recibido con gran entusiasmo y fue valorado unánimemente de forma positiva en todos los ambientes. En él nos explicaba cuál es la misión de Cáritas y el compromiso social que todo cristiano debe asumir desde el seguimiento de Jesucristo.

La encíclica del “Papa teólogo”, Joseph Ratzinger, sorprendió por su contenido, por la sencillez de la exposición y, al mismo tiempo, por la profundidad con la que aborda el tema del amor. Abunda en ella una visión positiva y esperanzada de la naturaleza humana, a la vez que advierte del peligro que se cierne sobre el hombre cuando el desamor y la inhumanidad reinan en el mundo. Por primera vez en una encíclica, se citan autores procedentes del mundo filosófico y cultural, y se valoran sus aportaciones.