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lunes, 9 de junio de 2025

Miguel Amadeo López Sánchez: Carambolas. Textos

López Sánchez, Miguel Amadeo: Carambolas. Texto inédito. Enero de 2024.

Miguel ya no está. El 20 de marzo de 2025 se fue a otras tierras, esas cuyos límites coinciden con el horizonte, y en donde el tiempo no tiene sentido. Se fue para reunirse con su amor, con Ana. Hombre de profunda fe, decía que la vida merecía la pena si podía ser narrada o contada, bien a través de la voz, del canto, o bien a través del espacio singular de una hoja de papel.
El texto que hoy comparto con vosotros me lo entregó Miguel hace ya mucho tiempo, en enero de 2024, cuando todavía Ana llenaba su vida, es decir, su espacio y su tiempo. Me lo ofreció para que lo leyera, pero no quería que lo publicara en Libris Liberi. Le parecía que todavía le tenía que dar otra vuelta para dejarlo un poco más "decente". Además, creo que lo quería presentar a un concurso literario. Así, ha estado en lo profundo de una carpeta digital hasta hoy, día en que me animo a sacarlo. Este texto, más allá de la mucha o poca calidad literaria que posea, define de alguna manera a Miguel. Su forma de hablar, de entender la vida, su barrio en los años ochenta, el mundo de la droga, de los juegos de azar, de la penuria de muchas familias por salir adelante, de la lucha a brazo partido con la vida, en la que muchas veces ganaban los vecinos, y otras muchas la inapelable parca. ¿Quién dijo que la vida es fácil? El azar forma parte de ella, pero también nuestras decisiones. Así, todo lo que hacemos, decimos, etc. tiene su repercusiòn (mayor o menor) en los más cercanos, en los demás, en el mundo... como una piedra que cae en un sereno estanque y las ondas que produce llegan hasta lo más recóndito del agua.
Miguel, me pediste dos cosas antes de morir. Una, que reuniera tus cenizas con las de Ana y que las esparciera en los lugares más significativos para vosotros dos; en segundo lugar, que sacara en Libris Liberi tu texto de Carambolas. Hoy cumplo la última. Espero que te guste cómo queda. Ahora sí, descansad en paz. Os quiero. [Nota del administrador.]

viernes, 15 de diciembre de 2023

Miguel Amadeo López Sánchez: Un cuento familiar - Textos

López Sánchez, Miguel Amadeo: Un cuento familiar. Texto inédito. Marzo de 2023.



“Una guerra es una guerra. Y no hay nada más que entender”.
“Los héroes solo son héroes cuando se mueren o los matan. No hay héroes vivos”.

(Palabras de Miralles en Soldados de Salamina, de Javier Cercas).
Robert Capa: Muerte de un miliciano.

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Andrés Trapiello: Madrid 1945. Por Miguel Amadeo López Sánchez

Trapiello, Andrés: Madrid 1945. La noche de los Cuatro Caminos. Destino, Barcelona, 2022. 512 páginas. Comentario realizado por Miguel Amadeo López Sánchez.

En mi opinión, tres cosas dan valor literario a un relato: la verdad de ese momento, bien conocida por el autor, aunque fabule con ella; el estilo, sutileza y la calidad técnica; y el arte, el genio, el talento, es decir, la magia de enganchar al lector. Aunque se ha intentado dar valor literario a la ideología, no, nunca. No puede tenerlo.

Este libro no les va a gustar ni a los franquistas ni a los muy izquierdistas, probablemente tampoco a muchos de los no tan izquierdistas. No les gustará a los franquistas porque no se muerde la lengua en contar cómo se las gastaba el Régimen. Algo que todos sabemos, aunque a muchos les pique.

Trapiello cuenta el asalto por parte de una célula del PCE al local de Falange de Cuatro Caminos en febrero de 1945. Dos falangistas fueron asesinados. Por aquel acontecimiento se detuvieron a decenas de personas, prácticamente todas torturadas por la BPS, algunas brutalmente. Se condenó a doce. Fueron fusiladas siete. Incluso una que nada tuvo que ver con la muerte de los dos falangistas, la que se comportó con mayor gallardía, eso sí, y no delató a nadie. Los demás cantaron en todos los idiomas y no era para menos. Las detenciones continuaron incluso después de los fusilamientos y se dio hasta la anécdota, casi cómica, de una

lunes, 5 de diciembre de 2022

Lorenzo Silva: Castellano. Por Miguel Amadeo López Sánchez

Silva, Lorenzo: Castellano. Destino, Barcelona, 2021. 368 páginas. Comentario realizado por Miguel Amadeo López Sánchez.

Lorenzo Silva es un novelista conocido, de relativo éxito. Ha publicado hace poco Castellano, parte relato, parte ensayo. Intercala una historia de la rebelión comunera del siglo XVI, con unos paseos por los lugares donde se desarrollaron algunos de aquellos acontecimientos, y reflexiones sobre Castilla y los castellanos. Sobre esas personas a las que algunos ahora, y muchos despectivamente, nos llaman “mesetarios”. “Mesetario” es el título del capítulo 3. 

En mi opinión, lo mejor de esta obra son las reflexiones que Silva va dejando por doquier: “es el de Castilla un pueblo que supo morder el polvo, en la más total e irreversible de las derrotas, al tiempo que ganaba el alma de cuantos viven y sueñan en la lengua que le regaló al mundo”.

Silva nació y creció en Madrid, de padres andaluces y castellanos, si no recuerdo mal. Una de esas familias desubicadas de la posguerra. Por ello, empieza el prólogo así: “Desde que nací (…), mi existencia estuvo marcada por el peso, a menudo molesto y en ocasiones insoportable, de la identidad. No la mía: la ajena”. Al menos a mí, que también soy madrileño de primera generación, muchas veces me ha ocurrido lo mismo. Supongo que a muchos madrileños de mi edad también. Y supongo que a los

lunes, 21 de noviembre de 2022

Javier Sánchez Villegas: La quinta semana. Por Miguel Amadeo López Sánchez

Sánchez Villegas, Javier: La quinta semana. Paulinas, Madrid, 2021. 205 páginas. Comentario realizado por Miguel Amadeo López Sanchez.

Leí La quinta semana por ser un libro de Javier. Y me gustó. La parte “novelera” (la primera parte) es muy divertida. Me recordó, en ciertos pasajes, y salvando las distancias, lógicamente a Jaroslav Hasek y sus cómicas meditaciones en su libro Las aventuras del valeroso soldado Schwejk. Tiempo después nuestra vida dio un vuelco total, y a peor, en tres tiempos, uno tras otro y sin intermedios. Esto me llevó a releer nuevamente el libro de Javier. Algunas cosas que recordaba me vinieron a la cabeza y sentí que me vendría bien releerlo y pensar. Me movió el egoísmo, la desesperación controlada y la lucha por controlarla, lo reconozco. El estar metido en el túnel del terror sin tener apenas luz o solo la luz que sale de quien está contigo dentro del túnel. Su luz. Para verla no necesitaba el libro, pero para reconocerla del todo me vino muy bien. Ahora no tengo duda de su naturaleza. O la ves o no la ves. Y si la ves, puedes negarte a reconocerla. Pero está ahí. Pero no quiero hablar de eso. Eso es algo de lo que no quiero hablar, me basta sentirlo y notar cómo me llama. 

Este libro me ha venido muy bien para medir. Que por muy grande que sea tu mala suerte, la de muchos alrededor tuyo es peor. Padres que ven cómo lo que te pasa a ti, le pasa a su hijo, que algún día ni podrá contar con ellos, por ejemplo. Personas

viernes, 13 de mayo de 2016

Andrés Trapiello: Ayer no más. Por Miguel Amadeo López Sánchez

Trapiello, Andrés: Ayer no más. Destino. Barcelona, 2012. 312 páginas. 
Trapiello, Andrés: Las armas y las letras. Literatura y Guerra Civil (1936-1939). Destino, Barcelona, 2010. 640 páginas.
Comentario realizado por Miguel Amadeo López Sánchez.

Andrés Trapiello ha sido nombrado vocal de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid. La prensa cita dos obras concretas del escritor en las que trata el tema: la novela Ayer no más y el ensayo Las armas y las letras. 

Ayer no más narra el encuentro casual de dos ancianos en la actualidad. Uno de ellos militante y combatiente falangista de apenas 19 años, en 1936, y el otro un niño de nueve que presencia el asesinato, a sangre fría y sin ningún motivo, de su padre por parte de un falangista del grupo en que se encontraba el joven, al que reconoce 75 años después. Es escalofriante ese momento de la novela. Se habían refugiado en una plaza bajo la misma marquesina. Tras un cordial breve cruce de palabras entre desconocidos, se produce el nuevo “disparo”, seco y directo: 
«-¿No me recuerdas? Pregunta uno. 
–No. No te recuerdo. 
-¿Tú mataste a mi padre?»
A partir del encuentro se intercalan los pensamientos cruzados de los ancianos. Las intenciones nada claras de algunos historiadores mediocres que intentan forjarse, deleznablemente, méritos académicos, y publicar como sea, a costa del hallazgo. Los esfuerzos del verdadero asesino, senador y personaje político de renombre; que intenta por todos los medios que su antiguo camarada no le delate aunque sea cargando con lo que, en verdad, no hizo. Pues el otro anciano le ha convertido en su alter ego. Una excelente novela que nos retrata.

lunes, 18 de mayo de 2015

Arturo Pérez-Reverte: Hombres buenos. Por Miguel Amadeo López Sánchez

Pérez-Reverte, Arturo: Hombres buenos. Alfaguara, Madrid, 2015. 582 páginas. Comentario realizado por Miguel Amadeo López Sánchez.


Hombres buenos es la última novela de Arturo Pérez-Reverte, que usando unos personajes y acontecimientos reales nos pasea por España y Francia, poco antes de la Revolución. 

Personalmente me ha gustado mucho el dibujo de los protagonistas y conductores del estallido revolucionario. El autor hizo el mismo en Un día de cólera de los del levantamiento contra el ejército francés. En el Madrid de Pérez-Reverte fueron otra vez los resentidos, los chulos, de burdel y taberna, las mujerzuelas, la gente de los barrios bajos y algunos militares, los que se levantaron y pelearon en primera línea, arrastrando al resto, a toda España. En el París de Hombres buenos, no fueron los enciclopedistas, académicos o científicos; no fueron los ilustrados reconocidos -iluminados como se llamaban ellos- quienes detonaron la carga social cebada por un Régimen agonizante, ruinoso e injusto, servidor de una nobleza parasitaria, arruinada y tiránica, que sumía en la indigencia y la miseria a campesinos, obreros y burgueses. Voltaire, D´Alambert, Rousseau, Diderot… eran de la clase más alta, convivían con ella, ni en broma imaginaron que sus aportaciones, entre otras cosas, llevarían a miles de los suyos a la guillotina. Fueron los resentidos, la "gentuza”, los parias -¿cómo no?- y muchos de los ilustrados anónimos, quienes protagonizaron la Revolución Francesa, obligando a Europa a liquidar el Antiguo Régimen. Creo que el inicio, en todas las revoluciones, es así. Aunque el saldo final no es valorable hasta pasadas décadas. Me obsesiona personalmente el papel de los últimos, los que llamé "ilustrados anónimos". Estos, en su mayoría, eran seres resentidos por no obtener un reconocimiento social. Marat, Dalton, Saint Just y Robespierre, por ejemplo, eran así. Convencidos de haber hecho los esfuerzos necesarios para obtener lo que les negaron, se quedaron ahí, al pie del cañón (leyendo, escribiendo, conspirando), chisquero en mano, corroídos por la envidia, la estupidez y la mediocridad. Qué difícil debe ser esforzarse para nada, sin que la envidia te carcoma… Qué difícil también “triunfar” inmerecida o merecidamente, sin caer en la vanidad y en la estupidez, o en la mediocridad, reconocida o no. 

Por otra parte, la novela cita el caso de Marat e incluso lo introduce como personaje. Pasó a la historia como médico y no lo era, nunca se registró en los colegios médicos ingleses o franceses y sus colegas de la época no le tuvieron como tal. Los informes policiales le citaban como “un truhán y proxeneta que se dice médico y trabaja en ello sin serlo; se piensa que varias personas han muerto por su causa”.