Sanmartín Fenollera, Natalia: El despertar de la señorita Prim. Planeta, Barcelona, 2013. Colección Autores Españoles e Iberoamericanos. 345 páginas. Comentario realizado por Javier Sánchez Villegas.
"Me han dicho que valora usted la delicadeza y que añora la belleza -continuó el anciano-. Busque entonces la belleza, señorita Prim. Búsquela en el silencio, búsquela en la calma, búsquela en medio de la noche y búsquela también en la aurora. Deténgase a cerrar las puertas mientras la busca, y no se sorprenda si descubre que ella no vive en los museos ni se esconde en los palacios. No se sorprenda si descubre finalmente que la belleza no es un qué, sino un quién" (pág. 329).
Pues sí, yo creo que estas dos palabras definen bien esta novela: delicadeza y belleza. Delicadeza por la inteligencia derrochada en los diálogos, por la cantidad de matices que aparecen cuando se tocan los distintos temas, por la educación de cada uno de los personajes y por la maestría cuando se profundiza en el alma de cada uno de ellos. Belleza porque es un libro magistralmente escrito, porque refleja una realidad social armoniosamente utópica y porque, cuando terminas, te quedas con la sensación de que todo está bien, incluidas las dudas que aparecen en todo momento.
Pues sí, yo creo que estas dos palabras definen bien esta novela: delicadeza y belleza. Delicadeza por la inteligencia derrochada en los diálogos, por la cantidad de matices que aparecen cuando se tocan los distintos temas, por la educación de cada uno de los personajes y por la maestría cuando se profundiza en el alma de cada uno de ellos. Belleza porque es un libro magistralmente escrito, porque refleja una realidad social armoniosamente utópica y porque, cuando terminas, te quedas con la sensación de que todo está bien, incluidas las dudas que aparecen en todo momento.


























